conflicto en balneario

Polémica en Tongoy por cierre de acceso tradicional a la playa: vecinos denuncian impacto social y ambiental

La comunidad acusa un bloqueo peatonal por la ampliación del cámping y cuestiona la falta de claridad sobre la concesión, mientras la Armada señala que el proyecto está aprobado y en proceso de regularización.
martes 10 de febrero de 2026

Por: Javiera Jeria 

Molestia ha generado entre vecinos del balneario de Tongoy la instalación de un cerco por parte del Camping Tongoy, el cual bloquea uno de los accesos peatonales tradicionales hacia la playa Grande.

Si bien el sector cuenta con otras vías de ingreso, residentes aseguran que se trata de un paso histórico utilizado por la comunidad, por lo que rechazaron su obstrucción para el funcionamiento del recinto turístico. A través de fotografías difundidas en redes sociales, algunos habitantes manifestaron su desacuerdo e incluso llamaron a presentar denuncias ante la Armada.

Este medio conversó con vecinos y dirigentes locales, quienes reiteraron su oposición a la medida, indicando que corresponde a uno de los accesos más utilizados por la población. En concreto, el cerco comenzó a levantarse durante el verano de 2025 y en varias ocasiones fue dañado por desconocidos con el objetivo de reabrir el paso.

Por su parte, el capitán de puerto de Tongoy, Gianluca Maggio, explicó que la concesión marítima se encuentra en proceso de regularización y aún no cuenta con título definitivo. No obstante, el proyecto de ampliación fue aprobado por el organismo competente, por lo que el recinto está facultado para delimitar el espacio mientras avanza la tramitación.

OBSTRUCCIÓN DE UN ACCESO TRADICIONAL

Lo cierto es que el rechazo entre los habitantes a esta medida es transversal. 
Una vecina, que prefirió mantener su identidad en reserva, sostuvo que “es un problema que afecta a los tongoyinos, el camping está limitando un acceso que siempre ha existido”.

Agregó que la situación se arrastra desde hace tiempo y que la propia comunidad ha intervenido para evitar el cierre.

Margot Saavedra también cuestionó la falta de respuestas claras por parte de las autoridades. “Lo encuentro muy injusto, además que digan que está en proceso sin entregar otra solución”, criticó. 

Asimismo acusó que el recinto instaló palos, rejas y escombros, dificultando completamente el paso peatonal.

Otro residente, Edison, expresó dudas respecto a la legalidad de la intervención. “No sé si estará autorizado, pero lo han intentado varias veces. Parece que quieren evitar que la gente pase cerca de las carpas, pero está mal, yo creo que es ilegal”, afirmó.

Por su parte, el dirigente social, Luis Álvarez, aseguró que existe ambigüedad en el uso de suelo de los campings del sector. “Actualmente ellos están ahí de forma ilegal y aunque hemos presentado oficios reclamando no se nos toma en cuenta”, explicó, enfatizando la necesidad de instancias de participación ciudadana para este tipo de proyectos. 

SALUBRIDAD Y MEDIO AMBIENTE

En ese sentido, entre las principales preocupaciones vecinales destaca el impacto ambiental en primer lugar. 

La primera vecina entrevistada sostuvo que debería existir mayor regulación para equilibrar la actividad turística con la protección del entorno natural. “Intervienen las dunas, que son un espacio público que debe ser protegido para todos”, afirmó.

Margot Saavedra agregó que anteriormente se habían plantado docas para resguardar el ecosistema dunar pero acusa que éstas fueron aplastadas por maquinaria del camping.

Edison, en tanto, criticó la presencia de escombros en el sector. “Afean la playa. El camino tradicional era más limpio, porque los otros accesos están llenos de ramas y elementos que pueden causar heridas”, señaló.

En materia sanitaria, el dirigente Luis Álvarez manifestó inquietud por el manejo de residuos. “No sabemos si cuentan con fosa o conexión a alcantarillado. Una fuga al mar provocaría contaminación”, advirtió, cuestionando además la claridad de las fiscalizaciones.

ILEGAL, PERO APROBADO

Debido a que el recinto se ubica a menos de 80 metros de la línea de marea, su administración depende de la Armada. 

Consultado por El Día, el capitán de puerto confirmó que la ampliación fue aprobada tras la presentación de un proyecto formal por parte de sus propietarios.

Sin embargo, precisó que la concesión aún se encuentra en trámite de regularización, lo que implica que actualmente no existe un título definitivo. A pesar de ello, la autoridad marítima indicó que no corresponde paralizar las obras, ya que el proceso administrativo está en curso y la empresa puede delimitar el área autorizada.

La comunidad, en tanto, mantiene su rechazo y exige que las concesiones en zonas costeras incorporen procesos de consulta ciudadana para evaluar su impacto social y ambiental. 

Mientras la tramitación continúa, el acceso permanece cerrado, manteniendo abierto el conflicto entre vecinos y el recinto turístico.