Patrimonio y desarrollo económico

¿Cómo se mantienen casonas del Barrio Inglés? Normativa desafía a locatarios y resguarda su identidad

El polígono está catalogado como patrimonio cultural, por lo que las modificaciones y arreglos están sujetos a la normativa vigente y fiscalizados por el municipio. Locatarios del sector señalan que es importante respetar la estética del lugar sin menoscabar el desarrollo económico.
lunes 23 de febrero de 2026

Por: Javiera Jeria

La reactivación del Barrio Inglés de Coquimbo es un importante hito para la administración actual, y también significó una importante inversión para recuperar el espacio.

El sector posee históricos inmuebles que cuentan el pasado coquimbano, razón por la cual son catalogados como patrimonio cultural.

Al entrar en esta categorización, su conservación se rige por estrictos parámetros que definen qué tipo de intervenciones se pueden realizar en los inmuebles e incluso qué color de pintura deben llevar en sus fachadas.

Aunque los requerimientos limitan la mejora de algunos aspectos importantes, los locatarios del Barrio Inglés respaldan la normativa resaltando la importancia de preservar el histórico lugar. 

En este sentido, Alexis Ramírez, representante del local Dark Box, comentó que se lleva una alianza equilibrada entre lo que es el patrimonio cultural y el desarrollo económico de los empresarios.

En cuanto a la nueva cara del Barrio, el municipio de Coquimbo compartió con este medio el desglose de las inversiones realizadas hasta el momento.
Por su parte, el alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri destacó la colaboración de todas las partes involucradas en el realce del histórico centro bohemio de la ciudad. 

Una mantención complicada

El Barrio Inglés de Coquimbo esta identificado en el plano regulador de la ciudad como Zona de Conservación Histórica, lo que permite proteger la arquitectura e identidad histórica del sector.

Lo anterior implica que, tanto por fuera como por dentro, las viviendas no pueden ser intervenidas sin previa autorización del municipio. 

En relación a los inmuebles, El Día consultó con Alexis Ramírez, representante del bar Dark Box, que actualmente trabaja en comunidad con CasiBar, Punto de Encuentro y El Viejo Bar Inglés. 

Ramírez comentó que “es complicado mantenerlas en el sentido de que no se puede llegar e intervenir, la idea es que se pueda convivir entre la mantención de un lugar que es patrimonial y el desarrollo económico”.

En ese sentido, agregó que “los locatarios esperamos siempre que los dueños de las propiedades tengan la voluntad de colaborar en eso, porque la municipalidad ha demostrado que tiene toda la voluntad”.

Por su parte, Marcelo, trabajador del bar La Mandrágora opinó que “es complicado porque no se puede intervenir, no puedes poner ni un clavo a la estructura, todo se debe hacer a presión con materiales que se puedan retirar después”.

En relación a la preservación de otras casonas y locales, Marcelo indicó que ha trabajado en todos los pubs que hay en el Barrio, por lo que “los que están como pubs o restaurante, todos están bien cuidados, manteniendo la estética, pero pasa que no todos están dispuestos a invertir para mantenerse abiertos todo el año”. 

Complicada pero necesaria

Pese a las limitantes que sostiene la normativa de preservación histórica, los locatarios consideran que es una medida necesaria para mantener el espíritu que caracteriza al Barrio Inglés. 

En este sentido, el trabajador de La Mandrágora, señaló que “se complica un poco, pero a la vez también es bonito, para que se mantenga este estilo de arquitectura, igual se puede pintar la fachada a lo mejor, pero con colores estandarizados”. 

“No sé si realmente sea tan complicada la mantención, yo creo que lo más engorroso es que te den los permisos para hacer cambios, pero tenemos harta información del municipio y facilidades también para apoyarnos”, expresó el trabajador. 

En cuanto al mismo tema, Alexis Ramírez sostuvo que “hoy el barrio rejuvenece y ojalá que durante el año permanezca, para poder incentivar también a la inversión de otros privados”. 

Ramírez también comenta que la mayoría de propiedades son de particulares, pero también hay algunas que ha adquirido el municipio. 

En este sentido, el empresario resalta que aquellos inmuebles se pueden intervenir de mejor forma y en mayor proporción, resaltando la nueva fachada que presentan y la estética que aportan al Barrio. 

Trabajos de restauración continuarán

En cuanto a las labores realizadas por parte de la administración comunal para darle una nueva cara al histórico barrio, el alcalde Manouchehri detalló los esfuerzos monetarios que se han realizado. 

De las inversiones municipales destaca el recambio completo de luminarias avaluado en $92 millones, incorporando iluminación ornamental de carácter patrimonial acorde a la normativa vigente.

También se realizó la remodelación del ex Banco Londres, con una inversión municipal de $160 millones, el Centro Cultural Palace, con un financiamiento superior a $183 millones y la adquisición de la Casa Galleguillos, que prontamente será restaurado. 

Finalmente se considera la restauración de la Casa Novella para establecer el nuevo Centro de Creación Cecrea, iniciativa del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, con una inversión que supera los $3.000 millones.

El alcalde también sostuvo que “con un gran trabajo conjunto con los locatarios, emprendedores y el Concejo Municipal, logramos reactivar su vida cultural, turística y social con el regreso de los tradicionales boulevards, potenciando su identidad en un espacio pensado para las familias, la reactivación económica y la recuperación del espacio público”.

En este sentido, el edil catalogó las inversiones como históricas, resaltando la recuperación del espacio público.