Tiene dos años y ya dio dos grandes golpes al narcotráfico: la historia de Spot, el nuevo perro del OS7
Comenzaba febrero en el calendario y Spot apenas llevaba semanas desplegando su energía incansable junto al OS7 de Carabineros de Coquimbo cuando dio su primer gran golpe al narcotráfico. Con apenas dos años de vida y menos de un mes desde su incorporación formal, este border collie ya comenzaba a escribir su propia historia dentro de la institución, demostrando que el olfato, la disciplina y el juego pueden convertirse en armas decisivas contra el crimen organizado.
El 4 de febrero, durante un operativo de fiscalización en terreno en el ingreso norte a la Región de Coquimbo, por la Ruta 5, Spot se convirtió en protagonista de un decomiso histórico. En medio de un control vehicular liderado por carabineros especializados del OS7, el ejemplar canino detectó la presencia de droga al interior de la carga de un camión. Su marcación fue clara, precisa y decisiva.
El resultado fue impactante: más de una tonelada y media de marihuana y clorhidrato de cocaína, distribuidas en más de 1.400 contenedores, equivalentes a 2.992.868 dosis, avaluadas en más de 7.500 millones de pesos. El conductor del vehículo fue detenido en el lugar, mientras Spot recibía su premio: el juego que da sentido a su trabajo.
“Spot llegó el 12 de enero y ya ha realizado tres servicios, con dos procedimientos de gran incautación. En muy poco tiempo demostró que está totalmente preparado”, relata el sargento segundo Daniel Martínez, guía del ejemplar y parte del OS7 Coquimbo, quien ha construido con el can un vínculo clave para el éxito operativo.
Es que no pasaron 20 días y ya daría otro golpe. Spot volvió a marcar con precisión y en un nuevo procedimiento liderado por el OS7 Coquimbo, con apoyo de la Tenencia Carretera Elqui, el ejemplar detectó 559 kilos de marihuana procesada, consolidando así su segundo gran hallazgo en menos de un mes y confirmando que su irrupción en la especialidad no fue casualidad.
Desde la jefatura zonal de Carabineros destacaron que el trabajo de Spot es el resultado de una combinación virtuosa entre entrenamiento especializado, capacidades innatas de la raza y una coordinación permanente con los equipos de fiscalización en terreno. Pero también, de un proceso planificado que marca un antes y un después en la detección de drogas en Chile.
El general Christian Brebi, jefe de Zona de Carabineros Coquimbo, destaca que esta experiencia responde a una evaluación constante de la institución. “Cada raza tiene características distintas. En el caso del border collie, su capacidad y energía son fundamentales. Carabineros realiza estudios permanentes para mejorar el desempeño de sus ejemplares, y esta camada es parte de ese proceso de innovación”.
UNA RAZA CON ENERGÍA Y AMOR
Spot es parte de una camada inédita dentro de Carabineros. A fines de 2025, el mando institucional decidió innovar e incorporar una nueva raza a la especialidad antidrogas. Hasta ahora, los ejemplares utilizados históricamente habían sido pastor alemán, labrador o golden retriever. El border collie, reconocido por su inteligencia, energía y capacidad de trabajo, entraba por primera vez en escena.
“Esta es la primera generación de border collie en Carabineros para detección de drogas. Son cuatro hermanos que fueron destinados a distintas unidades del país”, explica el sargento Martínez. Bako quedó en Limarí, Inti en Antofagasta, Joe en Rancagua y Spot en Coquimbo. Todos pasaron cerca de un año en formación en el grupo de Adiestramiento Canino de Carabineros antes de llegar a sus respectivas destinaciones.
Y la decisión de probar a estos ejemplares en la detección de estupefacientes resultó un acierto. Su desempeño fue sobresaliente desde las primeras etapas, gracias a un trabajo basado en el juego controlado y la búsqueda por olfato, en la que el can aprende a encontrar su juguete aun cuando lo pierde de vista. En ese proceso, el olfato se convierte en su último y más eficaz recurso para recuperar aquello que más le motiva.
La metodología se basa en el juego. El can asocia la detección de olores a la obtención de su premio: un juguete llamado “aport”, una toalla de género que reconoce por su olor. A través de pseudodrogas que simulan marihuana, cocaína, LSD, metanfetaminas o éxtasis, el can aprende a identificar nuevos códigos olfativos. Cuando Spot encuentra droga real, reacciona como si buscara su juguete perdido, marcando de forma activa y clara.
Así, en menos de tres semanas, Spot comprendió y asimiló la lógica de la detección de drogas, superó con éxito las pruebas de entrenamiento y fue calificado como apto para el servicio operativo.
Luego de este proceso se realiza el reconocimiento de su nuevo guía en un proceso de entrenamiento no menor. “Trabajé con Spot durante un mes completo en el grupo de adiestramiento. Ahí hicimos sociabilización, trabajo de detección y comenzó el vínculo. Nosotros somos un binomio, nos apoyamos mutuamente y eso se nota en el terreno”, señala su guía, quien destaca la energía inagotable del ejemplar, reconocido mundialmente por su trabajo en pastoreo. “Como buen border collie, siempre quiere trabajar, siempre quiere jugar. Nunca se queda atrás”.
“Cuando detecta, cambia su actitud corporal, aumenta su respiración, rasguña. Esa conducta es leída por el guía, que actúa de inmediato”, explica Martínez, detallando un trabajo que requiere precisión, paciencia y una profunda conexión entre humano y can.
Spot, con su mirada atenta y su energía desbordante, representa más que un nuevo ejemplar canino, es símbolo de una estrategia que evoluciona, que se adapta y que busca anticiparse al narcotráfico con inteligencia, juego y trabajo en equipo. En menos de un mes, ya dejó huella. Y todo indica que su historia recién comienza.