vecinos están alarmados

“Son mascotas de casa”: Matanza de perros mantiene horrorizados a El Hinojal

Residentes señalan que desde hace algún tiempo que vienen ocurriendo estos hechos y que ya van unos 16 canes que han sido envenenado y son todos con dueños. Incluso, este fin de semana dieron muerte al perro de la escuela que hay en el sector.
martes 10 de marzo de 2026

Vecinos de la localidad de El Hinojal, en La Serena, denunciaron una verdadera matanza que han venido sufriendo sus perros, situación que los mantiene alarmados.

Según señalaron a diario El Día, todo comenzó entre agosto y septiembre del año pasado, cuando envenenaron a las primeras mascotas. Sin embargo, en ese momento no se percataron de que se transformaría en algo sistemático, y a la fecha ya son 16 los canes que habrían sido envenenados.

De acuerdo con los relatos, la situación no solo ha ido aumentando en número de muertes, sino también en crueldad, luego de que algunos de los perros no solo habrían sido envenenados, sino también descuartizados, provocando un fuerte impacto en sus dueños.

En ese contexto, el último animal en ser atacado fue el perro del Colegio Paulo Freire, hecho ocurrido durante este fin de semana. Según denunciaron, además fue castrado con una crueldad que califican de inimaginable.

“Queremos como comunidad de El Hinojal encender las alarmas por los constantes envenenamientos de perros con dueños, como ocurrió ahora con el perro del Colegio llamado Jackson”, indican, y añaden que las muertes de los animales “dejan con mucho dolor y pena a las familias”, señalaron.

Sospechosos

Los residentes del sector indican que no tienen claridad sobre quién o quiénes estarían provocando la muerte de sus mascotas ni cuál sería el objetivo, aunque sostienen que se trataría de una suerte de exterminio sistemático y, en muchos casos, con extrema crueldad.

Por lo mismo, esperan que se logre identificar a los responsables de estas muertes, señalando que la situación ya ha sobrepasado todo límite.

Eduardo Ortega, residente del sector, relató la situación que enfrentan y la intranquilidad que les provoca. Reconoce que, tras el envenenamiento de los primeros canes el año pasado, pensaron que se trataba de hechos aislados. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a atar cabos y a darse cuenta de que la matanza era un problema recurrente.

Explica que El Hinojal se ubica a la altura del kilómetro 22 de la Ruta 41, donde viven varias familias en parcelas, muchas de las cuales tienen animales y perros como mascotas.

“Son perros de la casa, no es que estén diezmando una población de perros asilvestrados, sino que son casos en distintas parcelas de El Hinojal y el último fue con notoria crueldad, porque además de envenenarlo lo castraron. Se trata del perro del colegio, no es que atacara a la gente y nunca agredió a nadie”, subraya Ortega.

En la misma línea, afirma que los envenenamientos no serían al azar, ya que se registran en sectores específicos. Además, asegura que no se trata de perros agresivos ni de animales que ataquen a otros animales o aves, sino de mascotas.

Asimismo, comenta que al principio no vieron un riesgo mayor y pensaron que se trataba de hechos aislados. “Pero ahora sacando conclusiones esto fue como agosto, septiembre y así siguió; en febrero ya teníamos seis más envenenados. Y no solo atacan a uno, siempre envenenan a más de uno, son tres o cuatro”, asegura Eduardo Ortega.

Consultado por los posibles motivos detrás de estos hechos, reconoce que los desconoce, aunque plantea algunas sospechas. Según señala, podría tratarse de personas que buscan evitar que los perros ladren durante la noche para desplazarse por sectores apartados.

“Ya que acá hay bastante agua y en el sector alto hay vertientes, y me da la impresión que podrían existir cultivos que están protegidos y cuando hacen estos desplazamientos los perros alertan y creo que podría ser por eso, para mantener en sigilo esa actividad económica. Es delicado el tema”, señala.

Al igual que otros residentes del sector, manifestó la esperanza de que se logre dar con el paradero del o los responsables y que enfrenten sanciones por el daño que han ocasionado.

Es un delito

En Chile, envenenar a un perro es considerado un delito bajo el artículo 291 del Código Penal. Este artículo sanciona a quien utilice veneno sin necesidad de que alguien lo consuma, ya que el solo hecho de propagar indebidamente cualquier sustancia que ponga en riesgo la salud animal o vegetal constituye un delito penalizado con cárcel.

Las penas pueden variar desde multas hasta prisión, dependiendo de la gravedad del delito y de las circunstancias específicas del caso.