Para esta Semana Santa
Gremios proyectan importante afluencia de turistas
Aunque la situación económica del país se avizora compleja, producto de factores como la guerra en Irán y el consecuente aumento del precio de los combustibles, el sector turístico de la zona proyecta que para Semana Santa podrìa llegar una importante cantidad de turistas a la región.
De hecho, los últimos números muestran una ocupación que fluctúa entre el 80 y el 90% en los establecimientos del borde costero de la conurbación.
Así lo sostuvo la presidenta de la Cámara de Turismo de la Región de Coquimbo, Laura Cerda, quien sostuvo que, si bien, algunas reservas se han cancelado, “por otro lado ha aumentado la oferta con muy buenos precios, lo que ha permitido llegar a una ocupación de entre el 80 y 90 % en establecimientos del área de playas de la conurbación como, asimismo, en la compra de paquetes turísticos a través de agencias de viaje”.
En esa línea, la dirigente precisó que antes que se anunciaran las alzas de la bencina, la ocupación promedio bordeaba entre un 75 y un 90 % en sectores de mayor atractivo turístico.
“Hoy no tenemos una proyección estable sobre la cual medir si habrá o no impacto y variación a lo esperado”, dijo Cerda, aclarando que “nuestros socios ya han tomado medidas estratégicas de ofertas interesantes para asegurar buenas ventas. Hemos pasado terremotos, maremotos y pandemia. Seguro que esto también lo pasamos”.
Alza del petróleo y posibles consecuencias
Consultado por El Día, Edgardo Ponce, quien realiza viajes y paseos a distintos puntos de la región, indica que los efectos del alza del petróleo no alcanzará a sentirse en Semana Santa, “porque muchas familias y personas se habían programado con antelación, por lo que tienen un presupuesto destinado. Yo creo que si la situación se prolonga o empeora, los efectos serán a mayor plazo, para Fiestas Patrias, por ejemplo. Es probable que para esa fecha se pueda presentar una baja en el área del turismo”.
Ante tal escenario, Ponce reconoce que “tendremos que prepararnos, porque las familias y las personas en general, cuando hay una situación económica compleja comienza a priorizar y, obviamente que aplaza los viajes, vacaciones o paseos de fines de semana largos”.
Por eso asegura que el rubro debe ser proactivo y creativo a la hora de ofrecer condiciones, precios y atención a los visitantes. “Si es necesario bajar un poco los precios en algunos servicios. Se debe hacer cuando las visitas comienzan a escasear, pero igual hay que pensar positivo y que lo que está ocurriendo hoy será un tema estacionario”, señala.