Anticipan medidas
Corrales colapsados: abandono de vehículos complica a La Serena y Coquimbo
Un problema grave enfrentan las municipalidades de La Serena y Coquimbo debido al abandono de vehículos en la vía pública y a aquellos que son retirados de circulación, lo que ha provocado el colapso de los corrales municipales.
Si bien se trata de una problemática a nivel país, la situación se agudiza en las comunas más grandes, como ocurre en la conurbación.
Coquimbo adopta medidas
En el caso de Coquimbo, el escenario ha llevado al municipio a dar un paso concreto: el Concejo Municipal aprobó de manera unánime el inicio del proceso de concesión de un nuevo aparcadero en el sector de Pan de Azúcar, con el objetivo de ampliar la capacidad actual y fortalecer la fiscalización.
Actualmente, la comuna cuenta con tres corrales municipales completamente saturados, acumulando cerca de 750 vehículos. El principal recinto, ubicado en calle El Trapiche, alberga 550 vehículos; a este se suman otros dos espacios en el Barrio Industrial y un tercer corral con cerca de 80 unidades.
A ello se suman alrededor de 490 vehículos abandonados en la vía pública, los que se transforman en focos de incivilidades, microbasurales y espacios propicios para la comisión de delitos. Sectores como Tierras Blancas concentran el 25% de estos casos.
El nuevo recinto proyectado en Pan de Azúcar contará con 8.500 m² y capacidad para unos 320 vehículos, incorporando estándares de seguridad como cámaras, iluminación y resguardo permanente.
Impacto en la labor policial
La falta de espacio también afecta directamente el trabajo policial. Según Carabineros, cerca de 50 vehículos permanecen en cuarteles de Coquimbo, lo que obliga a destinar recursos humanos a su resguardo.
“Los carabineros van a comenzar a retirar menos vehículos si los cuarteles están colapsados”, advirtió el mayor David Gallardo, agregando que esto impacta la capacidad de incautar automóviles vinculados a delitos.
La situación en La Serena
En La Serena, el escenario es similar. Desde el municipio reconocen la presión sobre los corrales, aunque señalan que aún existe margen para emergencias y que se trabaja en nuevos remates de vehículos.
Actualmente, hay 63 vehículos abandonados registrados, los que representan un factor de riesgo para la seguridad de los barrios.
Además, los cuarteles policiales mantienen cerca de 67 vehículos en sus dependencias, lo que evidencia la falta de capacidad en los recintos municipales.
Esta situación también limita las fiscalizaciones de tránsito, ya que en muchos casos no es posible retirar vehículos en infracción por falta de espacio donde mantenerlos.