Una tecnología con más de 60 años de desarrollo
Desalación de agua: ¿la solución para la escasez hídrica?
En medio de un escenario cada vez más complejo en materia hídrica, la desalación comienza a posicionarse como una de las principales alternativas para enfrentar la falta de agua en la Región de Coquimbo. Así lo planteó Erick Chulak, jefe de la oficina regional de la Superintendencia de Servicios Sanitarios, quien advirtió que el problema ya no responde a una sequía, sino a un cambio estructural del clima.
“Si solamente dependemos de las aguas continentales o de la lluvia, no vamos a llegar a ninguna parte”, señaló, enfatizando que la discusión ya no pasa solo por la escasez, sino por cómo aumentar la oferta a través de inversión e infraestructura.
Según explicó, durante años se entendió la sequía como un fenómeno cíclico, con periodos de recuperación. Sin embargo, ese escenario cambió. “Hoy estamos en un proceso de desertificación. El desierto avanza y las precipitaciones cada vez serán menores. Las lluvias intensas serán la excepción, y la falta de lluvia será la condición normal”, afirmó.
En esa línea, recalcó que a las proyecciones históricas habría que darle una doble lectura. “Antes se pensaba en 80, 100 o 200 milímetros de lluvia al año, pero esa realidad ya no existe. Hoy hay menos eventos y menor acumulación”, indicó.
Como ejemplo, mencionó que durante el año pasado — considerado por algunos como positivo — la lluvia se concentró en solo tres eventos, sin acumulación de nieve y con una distribución desigual en el territorio.
Frente a este escenario, la desalación surge como una alternativa concreta. Chulak destacó que se trata de una tecnología con más de 60 años de desarrollo, que ha ido mejorando su eficiencia y reduciendo su impacto ambiental. “No se puede decir que no tenga impacto, porque toda actividad humana lo tiene, pero hoy es mucho menor que hace décadas”, precisó.
La autoridad sostuvo que esta herramienta no solo es clave para la provincia de Elqui, sino también para Limarí y Choapa, donde si bien, la situación actual puede ser más favorable, no existe garantía de seguridad hídrica a futuro.
Asimismo, subrayó la necesidad de abordar el problema de manera integral, considerando tanto zonas urbanas como rurales. “El agua es la misma para todos, y un ciudadano rural tiene el mismo derecho que uno urbano”, afirmó, apuntando a la importancia de un trabajo coordinado entre distintas instituciones del Estado.
En ese contexto, uno de los proyectos más relevantes es la futura planta desaladora para la región, cuya concesión ya fue adjudicada a Sacyr Aguas. Aunque aún restan trámites administrativos, especialmente en materia ambiental, se espera que la iniciativa avance hacia su construcción y posterior operación.
No obstante, Chulak advirtió un punto crítico: el tiempo. “El riesgo es que quizás no llegue en el momento en que realmente la necesitemos”, aseguró.
Apoyo transversal a la desalación
Al respecto, el senador Sergio Gahona, aseguró que “la crisis hídrica ya no admite más diagnósticos ni burocracia. Mientras las familias enfrentan racionamientos y falta de agua, los proyectos estructurales como la desaladora deben avanzar con la urgencia que vive la Región de Coquimbo”.
Por eso, espera que el gobierno "acelere las decisiones y que en esta oportunidad y con las nuevas autoridades pasemos de los anuncios a las soluciones concretas. Lo que están viviendo los vecinos del sector rural de Ovalle es la evidencia más clara de que la crisis del agua en nuestra región es real y urgente y esperamos que eso sea bien entendido por el Ministro de Obras Públicas. Debemos avanzar en darle soluciones a las familias que necesitan seguridad hídrica hoy”.
Por su parte, el diputado Marco Antonio Sulantay, sostuvo que “nuestra región vive una situación hídrica en extremo crítica desde hace más de una década, por lo que contar con agua desalada para suplir la baja disponibilidad no sólo es una alternativa, sino el único camino para resolver la escasez”.
En ese sentido, el legislador espera que las obras "se concreten en tiempo y forma, y que tras las primeras evaluaciones de este proyecto se establezca que el suministro obtenido del mar es la solución de futuro”.