En medio de bajas temperaturas
Fuego en rucos: seguidilla de incendios enciende alarma en la conurbación
Con las bajas temperaturas que ya comenzaron a sentirse con fuerza en la región, una alarmante tendencia ha vuelto a encender las alertas en los sectores más vulnerables de la conurbación Coquimbo–La Serena. Personas en situación de calle, que habitan rucos improvisados con materiales ligeros y en condiciones de alta precariedad, recurren a encender fuego en el interior o en las cercanías de sus viviendas para abrigarse. El resultado: una seguidilla de incendios que ha consumido estructuras y amenazado áreas verdes.
Los últimos episodios se registraron la mañana del martes en el sector de Peñuelas Sur, en Coquimbo, donde un ruco fue completamente destruido por las llamas. Hasta el lugar concurrió personal de Bomberos de La Cantera, quienes lograron controlar la emergencia y evitar que el fuego alcanzara el bosque cercano, lo que pudo haber derivado en una catástrofe ambiental de mayor magnitud.
Horas más tarde, esa misma mañana, un sujeto que pernoctaba en un ruco al interior del parque Gabriel Coll generó otra alerta al dejar encendida una fogata en las cercanías de su improvisada vivienda. Personal del municipio de La Serena y Bomberos debió acudir para evitar la propagación de las llamas. Según antecedentes, el individuo ya habría protagonizado situaciones similares en el mismo parque.
Pero estos no son hechos aislados. El pasado sábado, otra estructura de material ligero resultó destruida por un incendio en un campamento ubicado a un costado del puente El Libertador, en la ribera del río Elqui. En ese mismo lugar, hace solo unos meses, una madre y su hijo —ambos adultos mayores— perdieron la vida en un siniestro similar, cuando el fuego consumió por completo su vivienda improvisada.
A estos casos se suma el deterioro progresivo del parque Gabriel Coll, área verde emblemática de La Serena. Según vecinos del sector, la instalación de rucos ha derivado en múltiples incendios provocados por fogatas mal controladas, lo que ya ha dejado varias hectáreas afectadas, como ocurrió el pasado mes de diciembre, cuando las llamas arrasaron con gran parte de la vegetación.
Ante este escenario, las autoridades se mantienen en alerta para prevenir este tipo de situaciones, que no solo ponen en riesgo a quienes encienden el fuego, sino también a su entorno y al patrimonio natural de la zona.