Agricultura familiar

Impulsan banco comunitario para rescatar semillas tradicionales en la Región de Coquimbo

El proyecto busca conservar y multiplicar semillas tradicionales mediante un modelo de gestión comunitaria, fortaleciendo la seguridad alimentaria y el patrimonio agrícola local.
El proyecto impulsado por INIA Intihuasi busca conservar semillas tradicionales y fortalecer la seguridad alimentaria de la Agricultura Familiar Campesina en la Región de Coquimbo.
El proyecto impulsado por INIA Intihuasi busca conservar semillas tradicionales y fortalecer la seguridad alimentaria de la Agricultura Familiar Campesina en la Región de Coquimbo.
lunes 11 de mayo de 2026

En un contexto donde la disponibilidad de semillas tradicionales ha disminuido en los territorios rurales, el lanzamiento del proyecto “Banco Comunitario de Semillas para la Agricultura Familiar Campesina (AFC)” marca un paso relevante para el resguardo alimentario en la Región de Coquimbo.

La iniciativa, ejecutada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) Intihuasi, busca implementar un sistema comunitario de conservación, producción y distribución de semillas tradicionales, promoviendo su uso sostenible en la pequeña agricultura.

La actividad de lanzamiento se desarrolló en el Centro de Estudios de la Biodiversidad de INIA en Vicuña, instancia que permitió presentar oficialmente los objetivos del proyecto y generar un espacio de encuentro entre agricultores, multiplicadores de semillas, investigadores, técnicos y representantes de instituciones vinculadas al desarrollo agrícola regional.

En este contexto, la directora del proyecto e investigadora de INIA, Carolina Pañitrur, explicó que “este banco tiene como propósito implementar un centro comunitario de semillas en la Región de Coquimbo, que sea administrado localmente por los agricultores, con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria en los territorios”.

Asimismo, destacó el valor territorial de la iniciativa. “Este proyecto busca poner en valor las variedades tradicionales que ya existen en el territorio, reconociendo su adaptación a las condiciones locales y su importancia para los sistemas productivos de la zona”, señaló.

Por su parte, el director regional de INIA Intihuasi, Francisco Meza, indicó que “contar con el segundo banco de este tipo en Chile nos llena de orgullo como institución. Es un gran aporte para la comunidad y también de la comunidad hacia la ciencia, dada la posibilidad de rescate de información genética relevante que existe en el territorio”.

En tanto, el gobernador regional, Cristóbal Juliá, sostuvo que “como Gobierno Regional valoramos profundamente esta iniciativa de INIA Intihuasi, porque apunta a algo esencial para el presente y futuro de nuestra región: fortalecer la autonomía productiva de nuestras zonas rurales”.

“El lanzamiento de este banco comunitario de semillas permitirá conservar variedades tradicionales que forman parte de nuestra historia agrícola y que además están adaptadas a las condiciones climáticas de la Región de Coquimbo. Este proyecto une a agricultores, investigadores, estudiantes e instituciones públicas en torno a un objetivo común: construir una agricultura más resiliente, sostenible y preparada para los desafíos del cambio climático”, agregó.

En términos concretos, el proyecto busca establecer un banco comunitario de semillas que funcionará como un espacio de almacenamiento y distribución, permitiendo mejorar el acceso a variedades tradicionales adaptadas a las condiciones locales y fortaleciendo así la autonomía productiva de la Agricultura Familiar Campesina.

La iniciativa también contempla el desarrollo de fichas técnicas con información agronómica y nutricional, la elaboración de un catálogo regional de semillas y la ejecución de un programa de capacitación enfocado en el manejo, conservación y multiplicación de estos recursos.

El proyecto se desarrollará en la Región de Coquimbo y el banco será instalado en la provincia de Limarí. Además, considera como beneficiarios directos a agricultores de la Red de Multiplicadores de Semillas, pequeños productores usuarios de INDAP y estudiantes de liceos agrícolas, fortaleciendo así el vínculo entre la práctica productiva y la formación técnica.

Asimismo, busca relevar el rol histórico que ha tenido la Agricultura Familiar Campesina en la conservación de la biodiversidad agrícola, mediante el resguardo de semillas tradicionales transmitidas por generaciones.

Desde las organizaciones de agricultores, la iniciativa fue valorada como un avance concreto para el territorio.

“Me parece inédito y es motivo de orgullo. Es un anhelo que se ha tenido por muchos años y que hoy, con el trabajo conjunto entre investigadores y la sociedad civil rural, nos permite avanzar en algo concreto”, señaló Mirta Gallardo, presidenta de la Asociación Gremial de Comunidades Agrícolas de la Provincia de Limarí.

En tanto, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, agregó que “esta es una iniciativa muy relevante que nos permite fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria de nuestra región, rescatando y protegiendo nuestras semillas tradicionales, que son parte de nuestra historia e identidad”.

“Este proyecto nace del trabajo conjunto entre agricultores, instituciones públicas y el mundo académico, lo que nos permite enfrentar de mejor forma los desafíos del cambio climático y avanzar hacia una agricultura más sostenible”, afirmó.

De esta manera, la implementación del banco comunitario de semillas se proyecta como un proceso gradual que, durante su primer año de ejecución, contempla la habilitación del espacio, el fortalecimiento de la red de multiplicadores y la realización de actividades de capacitación y difusión.

Con ello, se espera consolidar un sistema sostenible que contribuya a la conservación de la agrobiodiversidad y a la resiliencia de los sistemas productivos frente a escenarios como el cambio climático.