Dado el contexto del país
Gremios instan a un “alza moderada” del sueldo mínimo
El debate por el reajuste del sueldo mínimo volvió a instalarse en el Congreso luego de que el gobierno ingresara una propuesta que contempla un aumento cercano a los $7.500 para los trabajadores del país, cifra que ha generado diversas reacciones tanto en el mundo político como empresarial.
En concreto, la iniciativa busca elevar el ingreso mínimo en aproximadamente un 1,4%, llevando el monto actual a cerca de $546 mil mensuales. Mientras algunos sectores consideran que el reajuste resulta insuficiente frente al aumento del costo de la vida, representantes de las pymes y economistas advierten sobre los efectos que podría generar un alza mayor en el actual escenario económico.
El proyecto comenzó a ser revisado en la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, donde se anticipa una discusión marcada por las diferencias entre el ejecutivo, parlamentarios y organizaciones sindicales respecto al monto del incremento y sus eventuales impactos en el empleo.
Al respecto, Ricardo Guerrero, gerente de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional de Coquimbo (CIDERE), sostuvo que la discusión se produce en un contexto particularmente complejo para el país. “El debate sobre el sueldo mínimo suele generar tensiones, pero este año se da en un contexto especialmente complejo, dada la debilidad de la economía nacional, con bajo crecimiento y limitada capacidad de generación de empleo, agravada por un escenario internacional inestable”, señaló.
En esa línea, indicó que “lo lógico es concordar un alza moderada, que ayude a recuperar el poder adquisitivo disminuido por la inflación, pero sin afectar más a los empleadores”. Además, advirtió que incrementos más agresivos podrían generar consecuencias negativas en el mercado laboral. “Las alzas drásticas del salario mínimo, cuando no van acompañadas de crecimiento y productividad, pueden provocar más inflación, desincentivar la contratación de mano de obra y, a la larga, aumentar el trabajo informal”, afirmó.
Guerrero agregó que espera una rápida tramitación del proyecto en el Congreso, argumentando que “la propuesta del gobierno es realista y permitiría cerrar un potencial flanco de inestabilidad tanto para la economía como para la política en Chile”.
Desde la Multigremial de la Región de Coquimbo también manifestaron preocupación ante la posibilidad de aumentos superiores a los planteados por el ejecutivo. El dirigente gremial Marcos Carrasco aseguró que “no podemos asfixiar a los emprendedores: hoy el 90% de los trabajadores que ganan el salario mínimo lo hacen en una pyme. El gran empresariado ya paga por sobre esto”.
Asimismo, enfatizó que el actual escenario económico obliga a actuar con cautela. “Con el desempleo rozando el 9% y una economía estancada, forzar alzas agresivas es la receta perfecta para destruir empleo formal y fomentar la precariedad”, advirtió.
Carrasco añadió que las pequeñas empresas “ya hicieron un esfuerzo enorme en los últimos años con alzas históricas”, por lo que, a su juicio, “hoy necesitamos crecimiento económico antes de seguir cargando más costos a los emprendedores”.
En ese sentido, valoró la postura adoptada por el ejecutivo frente a la discusión salarial. “Reajustar en línea con la inflación es el equilibrio necesario para cuidar el bolsillo de los trabajadores sin poner en riesgo sus puestos de trabajo”, indicó, agregando que las propuestas impulsadas por la CUT “son complejas en este tiempo de incertidumbre”, especialmente por el impacto que podrían tener en las empresas de menor tamaño.