SALUD

Hipertensión en Chile: 1 de cada 3 adultos padece esta enfermedad

Más del 30% de los chilenos convive con la presión arterial alta, una condición que ya no solo acecha a mayores, sino que golpea desde la adolescencia...
domingo 17 de mayo de 2026

En el marco del 17 de mayo, Día Mundial de la Hipertensión, especialistas advierten sobre los peligros de una patología que no presenta síntomas ni dolor, ganándose el apelativo de "asesino silencioso". En nuestro país, las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son preocupantes: más del 30% de la población sufre de presión arterial alta, lo que equivale a que 1 de cada 3 adultos chilenos padece esta condición.

Esta patología se posiciona como uno de los factores de riesgo más determinantes para el desarrollo de accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y diversas enfermedades cardíacas. El Dr. Javier Gárate, cardiólogo y miembro fundador del Centro Avanzado Cardiovascular de RedSalud, explica que el perfil del paciente ha cambiado drásticamente.

“Hoy vemos que estos cuadros son mucho más frecuentes en pacientes jóvenes; ya no hablamos solo del rango entre 30 y 50 años, sino que observamos una presencia creciente en la población de entre 15 y 29 años”

, advierte el facultativo.

El escenario nacional es crítico, ya que Chile encabeza el consumo de sal en la región y mantiene indicadores de obesidad de los más altos en Sudamérica. A esto se suma el sedentarismo, el estrés crónico y un fuerte componente hereditario: si ambos padres son hipertensos, la probabilidad de que los hijos desarrollen la enfermedad sube hasta un 45%.

Desde RedSalud entregan seis claves fundamentales para entender este fenómeno: en primer lugar, se recalca que la mayoría de los afectados no siente nada mientras la presión daña progresivamente órganos como el corazón, riñones y ojos. Además, aclaran que un solo control no basta para un diagnóstico definitivo, ya que se requiere confirmar un patrón de valores elevados en distintas jornadas, a menos que se trate de una crisis hipertensiva con riesgo orgánico inmediato.

La recomendación médica actual sugiere que los controles de presión arterial deberían iniciarse periódicamente desde los 3 años de edad. Sin un tratamiento adecuado, la presión sostenida obliga al corazón a un esfuerzo excesivo, derivando en infartos o daño ocular. No obstante, en etapas iniciales, la enfermedad puede controlarse mediante cambios en el estilo de vida como reducir el consumo de sodio, realizar 30 minutos de ejercicio aeróbico diario y moderar el alcohol. El monitoreo en casa con un tensiómetro es, hoy por hoy, la herramienta de prevención más recomendada por los especialistas para evitar complicaciones futuras.