Llamaron a reforzar cuidados

Virus respiratorios ya se hacen sentir en la región

Aunque los expertos descartan un escenario crítico, reconocen un aumento de contagios y hospitalizaciones asociado al inicio del invierno.
 De acuerdo al Panel Epidemiológico de Virus Respiratorios de RedSalud, la Influenza A se posiciona actualmente como el virus de mayor circulación detectado en su red asistencial. (Foto: Cedida)
De acuerdo al Panel Epidemiológico de Virus Respiratorios de RedSalud, la Influenza A se posiciona actualmente como el virus de mayor circulación detectado en su red asistencial. (Foto: Cedida)
martes 26 de mayo de 2026

Con un aumento sostenido de consultas respiratorias y hospitalizaciones durante las últimas semanas, la circulación de virus respiratorios ya comienza a marcar el inicio de la temporada invernal en la Región de Coquimbo.

De acuerdo al Panel Epidemiológico de Virus Respiratorios de RedSalud, la Influenza A se posiciona actualmente como el virus de mayor circulación detectado en su red asistencial, encendiendo las alertas especialmente por el impacto que está teniendo en adultos mayores y pacientes con factores de riesgo.

Según el informe correspondiente a la semana epidemiológica 20, se registraron 31 casos de Influenza A, cifra similar a la observada durante el mismo período del año 2025. Aunque el rinovirus sigue siendo uno de los agentes más frecuentes, especialistas advierten que la influenza es la que presenta un mayor riesgo de complicaciones graves, particularmente en lactantes, personas mayores de 65 años y pacientes con enfermedades crónicas.

El doctor Rodrigo Barrera, jefe de Urgencia de Clínica RedSalud Elqui, confirmó que el fenómeno ya se refleja en la realidad regional.

“En las últimas dos semanas hemos visto un aumento sostenido de enfermedades respiratorias y hospitalizaciones, con un alza importante de casos de Influenza A. Lo que más nos preocupa es el impacto en adultos mayores, que están siendo hospitalizados con mayor frecuencia por esta causa, y parte de ellos han requerido cuidados intensivos”, sostuvo el especialista.

El médico explicó que las condiciones propias de junio favorecen la propagación viral, principalmente por la permanencia en espacios cerrados y con escasa ventilación.

“Con el frío intenso, las personas pasan más tiempo en espacios cerrados y mal ventilados. La humedad y las bajas temperaturas favorecen la estabilidad del virus en el aire, por eso junio y julio son el escenario ideal para su circulación”, indicó.

En ese contexto, el facultativo insistió en la importancia de la vacunación preventiva, subrayando que el efecto protector no es inmediato.

“La vacunación sigue siendo la herramienta con mayor respaldo científico para enfrentar la temporada de virus respiratorios, y el momento en que se administra hace toda la diferencia. El sistema inmune necesita entre dos y tres semanas para generar una respuesta robusta, por lo que vacunarse en mayo garantiza llegar a junio con protección activa. Vacunarse en julio es llegar cuando el virus ya está en los hogares”, afirmó.

Además de la inmunización, Barrera recomendó reforzar medidas básicas de prevención, como la ventilación de espacios cerrados, el lavado frecuente de manos y la consulta oportuna en caso de síntomas persistentes o signos de alarma como fiebre prolongada o dificultad respiratoria.

Sin embargo, desde el ámbito académico llaman a observar con atención no solo la cantidad de contagios, sino también el comportamiento de la red asistencial y la gravedad de los cuadros clínicos.

El doctor David Torres, académico de la Facultad de Medicina de Universidad de los Andes, explicó que si bien la Influenza A muestra un incremento, el rinovirus continúa siendo el agente predominante.

“Ahora, el aumento de las consultas es normal en esta época, donde nos vamos acercando más al invierno. Sin embargo, lo relevante es el número de hospitalizaciones nuevas y el número de camas críticas ocupadas”, explicó.

En esa línea, el especialista aseguró que, hasta el momento, los indicadores hospitalarios no evidencian un escenario crítico.

“Lo que vemos es que la ocupación de camas críticas es menor al 70%, de los cuales un tercio solamente es de origen respiratorio, y el número de hospitalizaciones tampoco alcanza niveles que hagan pensar que estamos ante una emergencia”, señaló.

Torres enfatizó que el foco debe estar puesto en la gravedad de los contagios y no únicamente en la cantidad de casos detectados.

“Más que el número de casos que encontremos, independiente de cuál es el microorganismo que se identifica, lo importante es la gravedad del contagio y cuántos de esos contagios son los que sobrecargan el sistema sanitario”, advirtió.