ENTRE DIARIOS, REVISTAS Y NUEVOS DESAFÍOS
Kioscos tradicionales de Ovalle resisten los cambios y el paso del tiempo
Durante años fueron parte indispensable de la rutina de miles de ovallinos. Desde temprano, vecinos llegaban a comprar el diario, revisar titulares, adquirir revistas o llevarse algún ejemplar de historietas y pasatiempos. Sin embargo, el avance de internet y el acceso inmediato a la información a través de teléfonos móviles modificaron profundamente esa realidad.
Pese a ello, los kioscos tradicionales aún forman parte del paisaje urbano de Ovalle. Aunque existen otros puntos de venta en distintos sectores de la comuna, El Ovallino conversó con tres suplementeros con décadas de trayectoria para conocer cómo ha cambiado el oficio y cuáles han sido las claves para mantenerse vigentes.
Casi seis décadas de oficio
Ubicado frente a la plaza de armas por calle Miguel Aguirre, el kiosco de Luperfina Araya ha sido testigo de buena parte de la historia reciente de Ovalle. “Con mi hermano Rubén Araya llevamos como 58 años frente a la plaza”, comentó.
Desde ese punto privilegiado recuerda una ciudad distinta, donde la lectura de diarios y revistas era parte habitual de la vida cotidiana. “Antes era súper bueno, muy bueno. Había mucha gente que compraba diarios y revistas. Ahora no leen mucho, nosotros los viejitos no más”, recordó.
También conserva en la memoria actividades que marcaron generaciones. “Todo era lindo. Me acuerdo de las fiestas de la primavera, la chaya y las candidatas a reina. Desde aquí uno veía pasar a mucha gente y muchas historias”, expresó.
Aunque reconoce que hoy la lectura impresa ha disminuido considerablemente, destaca el cariño de una clientela que sigue visitando el kiosco y el valor de las amistades construidas durante décadas de trabajo. “Han pasado personas muy importantes por acá y uno termina formando relaciones con los clientes después de tantos años”, comentó.
Reinventarse para seguir adelante
A pocos metros de la alameda, por calle Libertad, Roberto González Ogalde acumula más de 40 años como suplementero y actualmente se desempeña como tesorero del sindicato del rubro.
Según explica, uno de los principales cambios ha sido la disminución sostenida en la venta de prensa escrita. “Cuando yo comencé teníamos buenas ventas. Llegaba mucho Mercurio, mucha Última Noticias, mucha Tercera y los Condoritos se vendían bastante”, recordó.
González sostiene que el cambio más importante ocurrió cuando el gremio entendió que ya no podía depender exclusivamente de la venta de prensa escrita. La incorporación de nuevos productos permitió compensar la caída de las ventas tradicionales. “Nos ampliamos un poco y eso nos ha ayudado a mantenernos, porque si no, no hubiésemos podido resistir”, señaló.
Para el suplementero, una de las mayores satisfacciones del oficio ha sido el vínculo construido con la comunidad. “La sensación más linda que me deja este trabajo es haber conocido a muchas personas. Uno pasa por las calles y la gente lo saluda porque se forman amistades con los años. Eso es algo que no tiene precio”, agregó.
Un trabajo que permitió crecer
Otra historia ligada al rubro es la de Teresa Valderrama, secretaria del Sindicato de Suplementeros de Ovalle y propietaria de un kiosco ubicado en el paseo peatonal de calle Vicuña Mackenna.
Con 35 años de experiencia, asegura que la tecnología ha obligado a transformar el negocio, incorporando revistas, sopas de letras y diversos productos que obtiene directamente desde Santiago, buscando responder a los intereses de una clientela cada vez más específica. “La tecnología ahora nos está ganando con el tema de las noticias. Los diarios y las revistas ahora se ven por internet, por eso hemos tenido que reinventarnos”, expresó.
Sin embargo, más allá de las ventas, Valderrama destaca el papel que el oficio ha tenido en su propia vida. “Este es nuestro sustento y es el trabajo que nos ha acompañado durante años. Yo le he dado un futuro a mis hijos. Los tres son profesionales”, comentó con orgullo.
“Vienen muchos adultos mayores y ellos todavía quieren leer el diario físico. Los hijos les bajan aplicaciones en el teléfono, pero ellos prefieren venir a buscar el diario, tenerlo en las manos y leerlo tranquilos”, relató la suplementera.
El recuerdo de un histórico suplementero
La elaboración de este reportaje coincidió con el fallecimiento de Luis Izquierdo Nuñez, fundador del Sindicato de Suplementeros de Ovalle, organización creada en 1969 y que agrupa a trabajadores del rubro en la comuna.
Según recuerdan sus compañeros, fue uno de los principales gestores de la actual sede gremial y dedicó gran parte de su vida a representar a los suplementeros de la ciudad.
Su partida ocurre en momentos en que el sindicato se prepara para conmemorar un nuevo aniversario, dejando el recuerdo de una figura que ayudó a construir la historia de un oficio que, pese a los cambios tecnológicos y las dificultades del mercado, aún sigue presente en las calles de Ovalle.