AUSENCIA DE LLUVIAS PRESIONA AL RUBRO

Falta de pasto obliga a crianceros del Limarí a aumentar compra de forraje y alimento

Productores de Ovalle, Monte Patria y Punitaqui advierten que la escasez de forraje natural los ha obligado a depender más de alimento comprado, en una temporada marcada por mayores costos e incertidumbre para el rubro caprino. Desde INDAP señalaron que en Limarí existen 841 usuarios vinculados al rubro caprino y detallaron programas de apoyo para enfrentar el escenario de escasez hídrica.
La baja disponibilidad de pasto natural ha obligado a crianceros de la provincia a reforzar la alimentación de sus animales con forraje, maíz y pellet. (Foto: Cedida)
La baja disponibilidad de pasto natural ha obligado a crianceros de la provincia a reforzar la alimentación de sus animales con forraje, maíz y pellet. (Foto: Cedida)
viernes 29 de mayo de 2026

La falta de precipitaciones vuelve a generar preocupación en el mundo rural del Limarí. Crianceros de la provincia coinciden en que la baja disponibilidad de pasto en las praderas naturales ha obligado a modificar la forma tradicional de trabajo. Lo que antes podía sostenerse en parte con alimento disponible en el campo, hoy depende cada vez más de la compra de forraje, maíz o pellet, elevando los costos para familias que viven de la crianza de cabras y la venta de sus productos. 

Desde Ovalle, Janet Andrade, presidenta del Comité de Crianceros, afirmó que existe preocupación en la comunidad. “Hay mucha preocupación por la falta de lluvia y por lo caro que está el forraje. Los cerros y las praderas naturales, ya no tienen nada de pasto para los animales. Hay pura tierra prácticamente”, señaló. 

La dirigente agregó que algunos productores incluso evalúan comprar agua para el ganado, lo que implica un nuevo gasto para el rubro. Además, sostuvo que la falta de alimento ya estaría afectando las pariciones. “Estamos esperanzados en que pueda ser un año con buena cantidad de lluvia para poder salvar nuestro ganado y los pocos animales que van quedando. Las primeras pariciones ya las perdimos por el tema de los abortos”, indicó.

Menos animales y más gastos

Una de las principales estrategias de adaptación ha sido reducir las majadas. Para los crianceros, mantener grandes cantidades de animales se ha vuelto cada vez más difícil por la escasez de alimento natural y el aumento de los costos.

Milton Román, criancero de Punitaqui e integrante de la Asociación Provincial de Crianceros, relató que en los últimos años debió disminuir considerablemente su ganado. “Yo en 2018 tenía más de 300 cabras propias y con mi hermano andábamos haciendo casi mil cabras. Ahora me quedan 130 cabras, eso es todo lo que tengo y aun así no alcanza para mantener esos animales”, expresó.

El productor explicó que durante esta temporada debieron suplementar constantemente la alimentación. “Toda esta temporada tuvimos que darle maíz y pellet a las cabras. Lo que producen los animales alcanza casi solamente para mantenerlas a ellas mismas”, sostuvo.

En Monte Patria, David Arancibia, presidente de los Crianceros de Flor del Valle, coincidió en que la sequía sigue siendo un problema de fondo, pero puso énfasis en el alto valor del forraje. “Nosotros como dirigentes hemos orientado a nuestros colegas sobre cómo subsistir en este tiempo de sequía, pero además de la escasez hídrica ahora nos enfrentamos al problema de los precios de los forrajes”, señaló.

El dirigente agregó que los mayores costos no siempre pueden trasladarse al precio final del queso de cabra, ya que los consumidores no necesariamente están en condiciones de pagar valores más altos. “Los precios no acompañan, porque tampoco se le puede pedir a una persona 15 o 20 mil pesos por un kilo de queso, porque no lo pagan”, afirmó Arancibia.

La preocupación de los crianceros está puesta en el comportamiento de las lluvias durante los próximos meses. Según los entrevistados, un invierno con precipitaciones bajo lo normal podría agudizar la falta de alimento natural y aumentar la dependencia de insumos comprados.

Apoyos para el mundo rural

Desde el Ministerio de Agricultura, el seremi Vicente Cortés Varela, señaló que “conocemos de cerca la situación de los crianceros de la provincia y la región, principalmente marcado por el difícil escenario de escasez hídrica que afecta hace tantos años a la zona. Por ello, trabajamos en conjunto con el delegado presidencial regional para apoyar mediante nuestros servicios al rubro”.

Desde INDAP detallaron que en la provincia de Limarí existen 841 usuarios y usuarias que tienen como rubro principal el caprino. Para este sector, el servicio cuenta con programas como PADIS, PRODESAL y el Plan Caprino, orientados a fortalecer la producción y comercialización del rubro caprino lechero.

Según explicaron, el Plan Caprino busca apoyar la adaptación del sector frente al cambio climático y la escasez hídrica, además de sostener la viabilidad económica y social de la capricultura campesina. En esa línea, destacaron que la incorporación de tecnología permite reducir la dependencia de los forrajes naturales y avanzar hacia sistemas productivos más estables.

Durante 2025, INDAP invirtió $300 millones en tecnologías como mangas de ordeña móviles y fijas, además de tinas de pasteurización, beneficiando a 184 usuarios de la Región de Coquimbo, incluido Limarí. También informó que, mediante un convenio con la Universidad de Chile, se inseminó artificialmente a 257 cabras y se capacitó a 103 productores en genética mejorada.

Mientras los crianceros esperan que las precipitaciones permitan recuperar parte del forraje natural, el rubro enfrenta una temporada marcada por mayores costos y menor margen de acción. Para los productores, el desafío inmediato será sostener sus animales durante los próximos meses, en una actividad que sigue siendo parte importante de la identidad rural del Limarí.