Pericia fue clave para evitar la tragedia

Piloto ligado al CASA 212, segundos decisivos y un final milagroso

Un equipo de Diario El Día llegó hasta el sector El Maray, en Quebrada Honda, donde recogió los testimonios de vecinos que auxiliaron a la tripulación tras el aterrizaje de emergencia de un avión T-35 Pillán de la FACh. El hecho tuvo como protagonistas al mayor Mauricio Barría Ruiz, vinculado a la investigación por la tragedia del CASA 212 en Juan Fernández, y al teniente Felipe Obregón, hermano de un reconocido oficial de Carabineros que prestó servicios en la Región de Coquimbo.
La tripulación habría intentado realizar una maniobra de emergencia tras sufrir un aparente desperfecto en vuelo. Para ello, el piloto habría buscado un tramo recto de la ruta D-145 para aterrizar. (Foto: Bomberos de La Higuera)
La tripulación habría intentado realizar una maniobra de emergencia tras sufrir un aparente desperfecto en vuelo. Para ello, el piloto habría buscado un tramo recto de la ruta D-145 para aterrizar. (Foto: Bomberos de La Higuera)
miércoles 03 de junio de 2026

Una verdadera tragedia pudo haberse registrado la mañana de este miércoles en la comuna de La Higuera, luego de que una aeronave de instrucción T-35 Pillán de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) debiera realizar un aterrizaje de emergencia en el sector El Maray, al interior de Quebrada Honda.

Un equipo de Diario El Día se trasladó hasta el lugar del accidente y pudo recoger testimonios de vecinos que presenciaron la emergencia y participaron en las primeras labores de auxilio. Sin embargo, pese a los intentos realizados, no fue posible obtener declaraciones de los tripulantes de la aeronave, quienes señalaron que toda la información sería entregada a través de los canales oficiales de la institución.

La aeronave había despegado desde la Base Aérea El Bosque, en Santiago, y realizaba un vuelo con destino a Antofagasta cuando, a la altura de La Serena, comenzó a presentar aparentes problemas mecánicos.

Sin embargo, lo que pudo terminar en un accidente fatal concluyó con un desenlace que los propios testigos calificaron como “milagroso”, ya que los dos oficiales que se encontraban a bordo lograron salir por sus propios medios segundos antes de que la aeronave se incendiara completamente.

Se trata del teniente Felipe Obregón y del mayor Mauricio Barría Ruiz, quienes resultaron únicamente con lesiones menores, consistentes en golpes y laceraciones, sin comprometer su integridad física.

El impacto entre los testigos

Vecinos del sector fueron los primeros en acudir al lugar tras escuchar un fuerte estruendo que remeció las viviendas cercanas.

“Los pilotos lograron salir rápidamente del avión. Nosotros los asistimos cuando llegamos, pero ellos ya estaban afuera. El teniente comentaba que se le quedó atorada una bota y no podía salir, así que se la sacó; por eso andaba descalzo de un pie”, relató una vecina de El Maray que participó en las primeras labores de auxilio.

Según los testimonios recogidos en el lugar, la tripulación habría intentado realizar una maniobra de emergencia tras sufrir un aparente desperfecto en vuelo. Para ello, el piloto habría buscado un tramo recto de la ruta D-145 con el objetivo de efectuar un aterrizaje controlado.

“Gracias a la pericia del piloto se salvaron. Se nota que quisieron utilizar el camino, que en ese sector es recto, para aterrizar, pero no alcanzaron y terminaron a un costado. Eso les permitió salir ilesos”, comentó otra habitante del sector.

Los vecinos reconocen que, al escuchar la explosión, pensaron en un escenario mucho más grave.

“Cuando vimos el avión y a los pilotos saliendo por sus propios medios nos volvió el alma al cuerpo. Avisamos inmediatamente a la municipalidad para que enviaran ayuda. Los pilotos no quisieron ser trasladados porque solo tenían algunas lesiones. Fueron revisados acá mismo. El más joven tenía una erosión en el cuello, pero ambos se veían bastante bien, más allá del susto”, indicó una pobladora.

Rápida respuesta de emergencias

Los primeros equipos especializados en llegar fueron voluntarios del Cuerpo de Bomberos de La Higuera.

La directora de la institución, Ana Castillo, explicó que cerca del mediodía recibieron la alerta sobre el accidente aéreo ocurrido en Quebrada Honda.

“Cuando llegamos, los pilotos estaban afuera junto a personas del sector que habían acudido a prestar ayuda. Nuestra labor se concentró en controlar y extinguir el incendio de la aeronave. Ninguno de los ocupantes presentaba lesiones de gravedad. Fueron evaluados por personal del CESFAM de la comuna y posteriormente por el SAMU de La Serena”, señaló.

La aeronave terminó completamente destruida por la acción del fuego, mientras los equipos de emergencia trabajaban para asegurar el perímetro y evitar nuevos riesgos.

Comunicado de la Fuerza Aérea

A través de una declaración pública, la Fuerza Aérea de Chile confirmó que la aeronave involucrada correspondía a un T-35 Pillán perteneciente a la Escuela de Aviación “Capitán Manuel Ávalos Prado”.

De acuerdo con la institución, el avión realizaba un vuelo de traslado hacia el norte del país cuando debió aplicar los procedimientos de emergencia establecidos para este tipo de situaciones.

La FACh destacó el actuar de la tripulación y aseguró que la correcta ejecución de los protocolos permitió evitar consecuencias mayores.

“En atención al profesionalismo de la tripulación, esta resultó ilesa y no se ocasionaron daños físicos ni materiales a terceros”, señalaron desde la institución.

Traslado a Santiago e investigación

El prefecto de Carabineros de Coquimbo, coronel Juan Escobar, confirmó que al momento de la llegada de los efectivos policiales ambos oficiales se encontraban conscientes y caminando por las inmediaciones del lugar.

“Al llegar Carabineros se establece que corresponde a una aeronave de la Fuerza Aérea pilotada por dos oficiales de la institución, quienes se encontraban conscientes, caminando alrededor del avión, el cual posteriormente se incendió y terminó completamente destruido”, explicó.

El oficial agregó que un helicóptero institucional de la FACh llegó durante la tarde para trasladar a ambos uniformados hasta Santiago, donde serían sometidos a evaluaciones médicas más exhaustivas en el hospital de la institución.

“Simultáneamente llegó personal por tierra para rescatar los restos de la aeronave y realizar la investigación correspondiente”, indicó Escobar.

En el sitio del suceso también trabajaron funcionarios de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), organismo encargado de recabar antecedentes técnicos y determinar las causas que originaron la emergencia.

Dos nombres conocidos

No obstante, el accidente dejó sobre la mesa dos antecedentes que llamaron la atención.

El mayor Mauricio Barría Ruiz fue mencionado años atrás entre los cinco oficiales inculpados por el delito de incumplimiento de deberes militares en el marco de la investigación por el accidente del avión CASA 212 ocurrido el 2 de septiembre de 2011 en el archipiélago Juan Fernández.

Barría se desempeñaba entonces como jefe de la Bandada de Transporte Táctico del Grupo de Aviación N.º 8, unidad a cargo de la operación de los aviones CASA 212. La tragedia dejó 21 fallecidos, entre ellos el animador de televisión Felipe Camiroaga.

Por su parte, el teniente Felipe Obregón es hermano del actual mayor de Carabineros Arturo Obregón, quien durante años cumplió funciones en la Subcomisaría de Tierras Blancas y en la comuna de Coquimbo, desempeñándose actualmente en la Región del Biobío.