VALERIA CHACANA ALARCÓN, CONSEJERA REGIONAL

"Se debe entender la educación y la cultura como herramientas de transformación social"

La representante de la Provincia de Elqui analiza el rol de la mujer en el Consejo Regional y aborda la necesidad de avanzar hacia una descentralización efectiva frente a las limitaciones impuestas por el nivel central, entre otros temas.
Valeria Chacana, consejera regional de la Región Coquimbo.
Valeria Chacana, consejera regional de la Región Coquimbo.
lunes 15 de junio de 2026

En conversación con Diario El Día, la consejera regional Valeria Chacana Alarcón realiza un balance de su experiencia en el Consejo Regional (CORE), donde las expectativas de impulsar cambios conviven con las limitaciones administrativas y burocráticas del aparato estatal. Presidenta de la Comisión de Educación y Cultura, la representante de la Provincia de Elqui aborda los desafíos de la descentralización, el rol de la cultura como motor de desarrollo y las brechas de género que aún persisten en los espacios de toma de decisiones.

¿Cómo ha sido su experiencia en el CORE? ¿Ha sido muy distinta a lo que esperaba?

“Ha sido una muy buena experiencia, principalmente porque me ha permitido ver de manera mucho más práctica cómo se desarrolla lo que hoy buscamos fortalecer, que es la descentralización. El Consejo Regional y el Gobierno Regional cumplen un rol muy importante en ese proceso. Sin embargo, uno llega con muchas ideas y se encuentra con una pared administrativa relacionada con las facultades, funciones y los tiempos con que opera el Estado. Eso ha sido más complejo, pero hemos logrado adaptarnos de buena forma”.

Usted preside la Comisión de Educación y Cultura. ¿Qué tan relevante es hoy la cultura dentro del Consejo Regional?

“Hoy tenemos un presupuesto importante destinado a cultura, tanto para infraestructura como para iniciativas de desarrollo artístico. El Teatro Regional, por ejemplo, es un sueño para los artistas y para toda la comunidad. Creo que los gobiernos regionales y la sociedad deben entender la educación y la cultura como herramientas de transformación social. Ya no hablamos solo de espectáculos, sino también de un motor para el desarrollo regional, especialmente en sectores donde el Estado no siempre llega, como las zonas rurales. Ahí tenemos un desafío enorme”.

¿Cómo ha influido su experiencia profesional en el trabajo de la comisión?

“Soy profesora y diplomada en patrimonio cultural. Son áreas que me interesan profundamente y que forman parte de mi trayectoria. Estoy convencida de que el conocimiento debe ponerse al servicio de la comunidad y de las responsabilidades que uno asume. Mi formación me permite abordar estos temas con mayor conocimiento y responsabilidad, lo que contribuye a tomar mejores decisiones para el desarrollo regional”.

¿Cuál considera que ha sido su principal aporte al desarrollo de la región?

“Quienes llegamos a estos espacios lo hacemos con la convicción de aportar a la solución de los problemas que afectan a la ciudadanía. Mi principal aporte ha sido representar a sectores que históricamente han tenido menos espacios de participación. Llegué siendo la consejera más joven del Consejo Regional y eso también tiene un significado importante. Represento a la Provincia de Elqui, pero he buscado impulsar iniciativas que beneficien a toda la región, entendiendo que detrás de cada presupuesto o inversión hay personas que esperan soluciones concretas a sus necesidades”.

¿Su militancia política influye en su trabajo como consejera regional?

“Sí, totalmente. No tengo nada que esconder. Llegué al Consejo Regional siendo militante del Partido Comunista, mujer de izquierda y feminista. Más que un problema, eso ha sido una oportunidad. Mi visión política está vinculada a la búsqueda de mejores condiciones de vida para las personas y eso también me permite tener una mirada cercana a las problemáticas que existen en los territorios”.

¿Qué diferencias observa en el ejercicio político por el hecho de ser mujer?

“Cuando las mujeres hacemos política muchas veces debemos validarnos más que los hombres. Hay cuestionamientos que se hacen a las mujeres y que rara vez se hacen a los hombres. Lo veo de forma transversal, independiente del sector político. Además, muchas mujeres deben compatibilizar el trabajo político con labores de cuidado y maternidad, lo que implica una carga adicional. En el Consejo Regional somos solo cinco mujeres de un total de 16 integrantes, por lo que claramente aún existen brechas y desafíos en materia de representación”.

¿Cree que la descentralización se ha transformado en un mito?

“Creo que sigue siendo una bandera de lucha absolutamente necesaria. Las regiones conocen mejor que nadie sus problemas y también las soluciones que requieren. Sin embargo, coincido en que muchas veces la palabra descentralización se ha utilizado más como un concepto que como una realidad concreta. Debemos avanzar hacia una descentralización efectiva, donde las decisiones se tomen realmente en la Región de Coquimbo y no tengamos que depender constantemente de autorizaciones desde Santiago.

Cuando asumí tenía muchas expectativas respecto de la autonomía regional. Hoy vemos con preocupación cómo decisiones que se habían definido a nivel regional terminan siendo modificadas o frenadas desde el nivel central. Ese sigue siendo uno de los grandes desafíos pendientes para el desarrollo de las regiones”.