Negociaciones en Medio Oriente
Trump apuesta por la paz con Irán y presiona a Israel
Estados Unidos e Irán definieron la fecha y el lugar para la firma de un memorando de entendimiento que busca poner fin a casi cuatro meses de conflicto regional y de crisis energética global.
El acuerdo será suscrito este viernes en el resort de Bürgenstock, en Suiza, y dará paso a negociaciones para alcanzar una paz definitiva en un plazo de 60 días.
Desde la cumbre del G7 en Francia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró optimista respecto al proceso y aseguró que el pacto “se cumplirá más o menos según lo previsto”. Aunque los detalles del documento aún no han sido revelados, el mandatario sostuvo que uno de sus puntos centrales establece que Irán nunca desarrollará un arma nuclear.
Trump también indicó que el acuerdo garantizará la libre navegación por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo. En ese contexto, fuentes diplomáticas señalaron que Washington ya solicitó a la coalición internacional desplegada en la zona preparar labores de desminado en caso de concretarse un alto al fuego.
El mandatario estadounidense anunció además que una vez firmado el documento dará a conocer su contenido íntegro e incluso evalúa ofrecer una conferencia de prensa para leer el acuerdo “palabra por palabra”.
La sede de la firma será finalmente Bürgenstock, un exclusivo complejo ubicado en el centro de Suiza y considerado un lugar de alta seguridad. La elección fue impulsada por Pakistán y Catar, países que han ejercido labores de mediación entre las partes.
El eventual acuerdo ha generado expectativas en la comunidad internacional. El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, afirmó que el pacto sería una “muy buena noticia para la economía global”, mientras que el secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró que la crisis energética derivada del conflicto ha sido una de las peores para la población civil en décadas.
En paralelo, Trump endureció su discurso hacia Israel y cuestionó al primer ministro Benjamin Netanyahu por su ofensiva en el Líbano y contra el grupo Hezbolá, aunque insistió en que mantiene una “fantástica” relación con el líder israelí.