Historias del Mundial

Ganó un concurso en 1998 y desde entonces asiste gratis a todas las Copas del Mundo

La ecuatoriana María del Jesús Pinargote fue una de las dos personas que obtuvo un premio único: entradas y viajes de por vida a los Mundiales de fútbol. Gracias a ello, ha recorrido distintos continentes y ya suma ocho ediciones del torneo.
sábado 20 de junio de 2026

Lo que para millones de fanáticos del fútbol es un sueño imposible, para María del Jesús Pinargote se convirtió en una realidad que ha marcado gran parte de su vida. La ecuatoriana ganó en 1998 un concurso que le otorgó un beneficio extraordinario: asistir gratuitamente a los Mundiales de fútbol durante toda su vida.

La historia comenzó en la antesala de la Copa del Mundo de Francia 1998, cuando una empresa de bebidas lanzó una promoción dirigida a los aficionados. Entre miles de participantes, solo dos personas obtuvieron el premio principal y una de ellas fue María del Jesús.

La noticia la sorprendió por completo y según ha relatado en diversas entrevistas, inicialmente pensó que se trataba de un error o una broma, por lo que pidió a su esposo confirmar la información antes de creer que efectivamente había sido la ganadora.

El premio no solo le permitió presenciar el torneo más importante del fútbol mundial, sino que también cambió radicalmente su vida. María nunca había viajado en avión y su primer vuelo fue precisamente rumbo a Francia para asistir al Mundial de 1998.

A partir de entonces comenzó una aventura que la ha llevado a recorrer el mundo cada cuatro años. María del Jesús ha estado presente en las Copas del Mundo disputadas en Francia 1998, Corea del Sur y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y la edición de 2026, organizada por Estados Unidos, México y Canadá.

Además de disfrutar de los partidos, ha tenido la oportunidad de conocer diferentes culturas, ciudades y tradiciones, compartiendo con aficionados de diversas nacionalidades y siendo testigo de algunos de los momentos más memorables de la historia reciente del fútbol.

Su caso sigue despertando interés debido a la singularidad del premio. No se trató de entradas para un solo campeonato, sino de una credencial que le permite asistir a las Copas del Mundo durante toda su vida, un beneficio que muy pocas personas han recibido.

Casi tres décadas después de aquel concurso, María del Jesús Pinargote continúa viviendo una experiencia que millones de aficionados solo pueden imaginar. Lo que comenzó con una simple participación terminó convirtiéndose en una historia única de pasión, viajes y fútbol alrededor del planeta.