OCURRIERON EN AÑOS Y LUGARES DISTINTOS

Tres enigmas sin respuesta que aún estremecen

Hay secretos que la tierra se niega a devolver y preguntas que el tiempo, lejos de responder, termina por sepultar bajo el manto del olvido. En la Región de Coquimbo, el misterio no es una simple palabra, es un eco amargo que resuena en los cerros del Elqui, en los campos de Monte Patria y en las esquinas de La Serena.
Marco Roldán, desapareció en el Cerro Cancana el 6 de enero de 2013 sin que hasta ahora haya sido encontrado. Su desaparición está envuelta en un halo de misterio y sus padres no han dejado de buscarlo.
Marco Roldán, desapareció en el Cerro Cancana el 6 de enero de 2013 sin que hasta ahora haya sido encontrado. Su desaparición está envuelta en un halo de misterio y sus padres no han dejado de buscarlo.
domingo 21 de junio de 2026

A lo largo de la historia reciente de la Región de Coquimbo, tres casos policiales han quedado grabados en la memoria colectiva por la ausencia de respuestas definitivas. Un brutal crimen y dos desapariciones continúan alimentando interrogantes que permanecen sin resolver.

EL HORROR DE CHACRA JULIETA

El crimen de la Chacra Julieta es uno de los hechos policiales más impactantes ocurridos en La Serena. La madrugada del 25 de diciembre de 1966, desconocidos ingresaron a una vivienda del sector rural ubicado donde hoy se encuentran las calles Las Higueras y Gabriel González Videla.

En el lugar fueron atacadas Dagna Olivares, de 33 años, y sus hijas Silvia Inés, de 9, y Miriam Cecilia Gálvez Olivares, de 4 años. Las menores fueron golpeadas y los cuerpos encontrados parcialmente quemados. Miriam sobrevivió inicialmente, pero falleció tres días después en el hospital.

La investigación generó gran conmoción nacional. Las primeras sospechas apuntaron al esposo y padre de las víctimas, Segundo Gálvez Muñoz, además de un conocido de la familia, Alejandro Macaya. Ambos fueron detenidos e interrogados, pero quedaron en libertad por falta de pruebas.

Con el paso de los años surgieron diversas hipótesis, entre ellas un crimen pasional, un ajuste de cuentas o eventuales influencias de personas poderosas que habrían dificultado el esclarecimiento de los hechos. Sin embargo, ninguna teoría pudo ser acreditada. Más de medio siglo después, el caso sigue sin responsables identificados y es recordado como uno de los mayores símbolos de impunidad en la región.

EL MISTERIO DEL CERRO CANCANA

El 6 de enero de 2013 fue la última vez que se vio con vida al ciudadano argentino Marco Roldán.

El ingeniero en Sistemas recorría Chile como mochilero junto a su amigo Mario Olivera. Ambos viajaron hasta el Valle de Elqui y ese día emprendieron una excursión al cerro Cancana, en la comuna de Paihuano, acompañados por el montañista francés Frédéric Deltour, a quien habían conocido el día anterior.

Durante el ascenso, Olivera decidió regresar debido al cansancio. Más tarde también retornó Deltour, quien declaró que Marco optó por continuar solo hacia la cumbre. Desde entonces nunca más se tuvo noticias de él.

Pese a extensos operativos de búsqueda realizados durante años, no se encontraron rastros concluyentes. Sus padres, Luis Roldán y Cándida Guzmán, continúan viajando periódicamente a Cochiguaz para mantener vigente la búsqueda y solicitar que la investigación no sea cerrada.

CASI DOS AÑOS DE OSCURIDAD

El caso más reciente corresponde a la desaparición de María Rojas, de 48 años, y Julio Muñoz, de 35, ocurrida el 26 de agosto de 2024 en el sector de Huatulame, comuna de Monte Patria.

Según los antecedentes conocidos, ambos compartían en la vivienda de María cuando fueron vistos por última vez. Desde entonces no existe información concluyente sobre su paradero.

Durante la investigación trascendió la existencia de un registro audiovisual donde supuestamente aparecería la camioneta de Julio circulando por la zona tras la desaparición, aunque aquello no ha podido ser confirmado de manera definitiva.

Las labores de búsqueda han incluido operativos de Carabineros, la PDI, apoyo aéreo y extensos rastreos en sectores cercanos como El Palqui y los cerros aledaños. Sin embargo, la ausencia de evidencias concretas mantiene el caso sin respuestas.

Tres historias separadas por décadas, pero unidas por una misma característica: la falta de certezas. Mientras las investigaciones siguen abiertas o permanecen sin resultados concluyentes, familiares y comunidades continúan esperando respuestas que permitan esclarecer qué ocurrió realmente.

Tres enigmas sin respuesta que aún estremecen