Cerró el año 2006

Firestone, la fábrica que hizo girar la economía de Coquimbo durante casi 40 años

Durante casi cuatro décadas, la emblemática planta de neumáticos dio empleo a cientos de trabajadores.
La planta Firestone dio empleo a cientos de trabajadores, cuyas familias crecieron y se desarrollaron en torno a la empresa. Además, en su interior surgió un fuerte movimiento sindical que marcó parte de su historia laboral.
La planta Firestone dio empleo a cientos de trabajadores, cuyas familias crecieron y se desarrollaron en torno a la empresa. Además, en su interior surgió un fuerte movimiento sindical que marcó parte de su historia laboral.
miércoles 01 de julio de 2026

Lo que hoy forma parte del patrimonio industrial de la Región de Coquimbo comenzó como un ambicioso proyecto estatal a mediados de la década de 1960 y, durante casi cuatro décadas, se transformó en el motor económico de cientos de familias.

La historia de esta planta comenzó a gestarse formalmente en 1966. En pleno proceso de fortalecimiento de la matriz productiva del país, el entonces presidente Eduardo Frei Montalva impulsó la construcción de una moderna fábrica de neumáticos en el sector de Alto Peñuelas, en Tierras Blancas.

La planta inició sus operaciones bajo el nombre de Manufacturas de Neumáticos Sociedad Anónima (MANESA), operando bajo la prestigiosa licencia internacional de Firestone. El hito fundacional quedó sellado en mayo de 1970, cuando el propio Presidente Frei Montalva oficializó el establecimiento de la fábrica durante una visita a la Región de Coquimbo.

En 1983, tras un período marcado por la caída en la producción y una compleja situación financiera, la empresa enfrentó una profunda reestructuración. Fue entonces cuando pasó a llamarse Neumáticos de Chile S.A. (NECSA).

Gracias al trabajo de cientos de operarios de la zona, la planta llegó a exportar importantes volúmenes de neumáticos convencionales y radiales textiles. Su producción incluía neumáticos para camionetas, camiones, buses y vehículos todoterreno, consolidando mercados de exportación principalmente hacia Bolivia y Perú.

Sin embargo, con la llegada del nuevo siglo, la empresa comenzó a enfrentar un escenario cada vez más adverso. La irrupción masiva de neumáticos importados, especialmente desde China, con costos de producción muy inferiores, redujo progresivamente su competitividad y terminó por afectar de manera irreversible su rentabilidad.

El desenlace llegó a fines de 2006, cuando la emblemática fábrica del Barrio Industrial detuvo definitivamente sus operaciones. No obstante, la crisis venía arrastrándose desde hacía cerca de cinco años. Durante ese período se desarrolló un proceso gradual de desvinculaciones que comenzó en 2001 y que culminó con la pérdida de alrededor de 470 puestos de trabajo directos, marcando el cierre de uno de los principales polos industriales que tuvo la Región de Coquimbo.