Desafío regional

El "efecto espejo" de la minería: cómo Coquimbo captura la riqueza de los gigantes del norte

Un análisis de los datos de inversión de la plataforma Prisma SOFOFA revela la profunda interdependencia de la Macrozona Norte. Aunque Antofagasta y Atacama concentran los megaproyectos, la Región de Coquimbo se consolida como el gran oasis residencial. No obstante, los gremios advierten que el déficit en infraestructura crítica arriesga esta oportunidad histórica.
martes 07 de julio de 2026

Por Equipo de Economía, Diario El Día

La Macrozona Norte de Chile se ha consolidado definitivamente como el motor industrial y energético del país. Los últimos datos consolidados de la plataforma Prisma SOFOFA, basados en el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), revelan una cifra sin precedentes: una cartera de inversión proyectada de US$37.938 millones para la zona, lo que equivale a más de un tercio de todo el capital en verde a nivel nacional.

Sin embargo, al mirar el desglose por territorio, surge una aparente paradoja. La Región de Antofagasta lidera con un colosal 72,1% (US$27.354 millones) impulsado por el cobre y el litio; seguida por Atacama con un 19,8% (US$7.500 millones) en minería y energías renovables. En tanto, la Región de Coquimbo se anota una participación más acotada del 8,1% (US$3.084 millones).

A primera vista, la brecha parece ensanchar las diferencias de riqueza. Al cierre del año pasado, Antofagasta exhibió un imponente PIB per cápita de US$45.240 —similar al de potencias europeas—, mientras que Coquimbo se ubicó en la zona media del ranking nacional con US$13.085. Pero los economistas y líderes gremiales regionales advierten que el verdadero impacto no se lee en las faenas, sino en los hogares: Coquimbo está capturando esa riqueza del norte a través de la conmutación laboral.

El motor silencioso de la conmutación

El fenómeno es simple pero masivo: el trabajador minero produce en el desierto bajo regímenes de turnos, pero viaja, vive y gasta en la conurbación La Serena-Coquimbo. Se estima que el flujo actual de conmutantes inyecta una masa salarial directa al comercio y los servicios internos de la región de $324.000 millones de pesos anuales. n

Los proyectos que actualmente se encuentran en proceso de evaluación en el SEA generarán un fuerte impacto laboral si logran sortear sus tramitaciones. La gigantesca cartera en revisión del norte grande contempla abrir 44.510 empleos en su fase de construcción, y debido a la baja densidad demográfica de esas regiones, Coquimbo aparece como el principal exportador de capital humano calificado.

Más importante aún es el largo plazo: de materializarse estas iniciativas, se consolidarán 22.836 puestos de trabajo permanentes en la etapa de operación, garantizando la estabilidad de este flujo por las próximas dos décadas.

El efecto multiplicador en la economía real

Pero, ¿qué pasa cuando ese dinero ingresa a la economía local? Según modelos de simulación económica, el gasto en Coquimbo tiene un efecto multiplicador de 1,4. Al ser una economía fuertemente volcada al sector terciario —donde el comercio, el turismo y los servicios de consumo representan el motor de la actividad interna—, cada peso que trae un minero circula casi una vez y media dentro del circuito local antes de desvanecerse.

Un incremento de apenas el 20% en la dotación de trabajadores conmutados hacia Antofagasta y Atacama - unos 3.600 nuevos operarios estables - generaría un impacto expansivo total de $90.720 millones de pesos anuales en Coquimbo.

En términos macroeconómicos, esto empujaría el PIB real de nuestra región en un +0,8%, inyectando el equivalente a US$100 millones de dólares directamente en el comercio minorista, los colegios, las universidades, los servicios de salud y el mercado inmobiliario de la zona.

CIDERE llama a "desmitificar" el centralismo industrial

Desde la vereda del desarrollo corporativo, el presidente de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Coquimbo (CIDERE), Francisco Puga, llamó a realizar una lectura estratégica y moderna de estos datos macrozonales.

A su juicio, es un error metodológico lamentar la concentración del capital físico en Antofagasta o Atacama, puesto que la riqueza ya no se mide únicamente por las toneladas de acero levantadas dentro de los límites fronterizos de una sola región.

Puga enfatizó que el verdadero valor para Coquimbo radica en operar como el soporte habitacional e intelectual de la gran minería. No obstante, el líder corporativo advirtió que la estabilidad económica a largo plazo que prometen los empleos permanentes en fase de operación solo se quedará en la zona si se logra retener ese capital humano.

Si la conurbación pierde su calidad de vida o deja de ser atractiva frente a otras opciones residenciales del país como Viña del Mar o Santiago, ese flujo de consumo se fugará, afectando directamente a las pymes locales, explica. 

Por esta razón, desde CIDERE plantean como un imperativo avanzar en una sólida alianza público-privada que garantice soluciones estructurales al desarrollo regional. Mantener el estatus de "oasis residencial" exige blindar el entorno urbano con estabilidad hídrica, seguridad ciudadana y una red de servicios logísticos de vanguardia que sostenga el crecimiento por las próximas dos décadas.

CChC advierte: el imperativo de la infraestructura crítica

En perfecta sintonía con este diagnóstico, el presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) La Serena, Giovanni Innocenti Guzmán, entregó una visión técnica sobre las urgencias habitacionales y viales que impone este fenómeno.

El líder gremial coincidió en que "estos datos reflejan que existen iniciativas e inversiones capaces de generar un impulso concreto para la economía regional y, especialmente, para la creación de empleo".

Innocenti destacó que el sector inmobiliario local cuenta hoy con la robustez necesaria para canalizar el valor de la conmutación. "La conmutación laboral interregional representa una importante oportunidad para la Región de Coquimbo, ya que contamos con capacidad habitacional e inmobiliaria para acoger esta nueva demanda y transformarla en desarrollo para nuestras comunas", dijo.

Sin embargo, el timonel de la CChC La Serena fue enfático en que la zona enfrenta un grave cuello de botella logístico. "Este escenario también pone de manifiesto un desafío que no podemos seguir postergando: fortalecer la infraestructura crítica de la región. Hoy tenemos brechas significativas en conectividad, movilidad y transporte público que limitan nuestra competitividad y afectan la calidad de vida de las personas", sentenció.

El llamado a acelerar la circunvalación

Para el líder de los constructores, la solución pasa por destrabar con urgencia la agenda de obras viales de gran envergadura que hoy se discuten en la región.

En este sentido, Innocenti apuntó a una obra emblemática y estratégica para evitar el colapso automotriz entre las dos comunas principales: "Es indispensable acelerar la materialización de proyectos estructurantes, como la circunvalación de La Serena-Coquimbo, que no solo mejorará la conectividad del área metropolitana, sino que también permitirá sostener el crecimiento futuro, atraer nuevas inversiones y aumentar nuestra capacidad para responder a las demandas de una región que quiere desarrollarse", puntualizó. 

El emplazamiento final del gremio constructor de cara a las decisiones del presente año es claro: Coquimbo se juega su futuro logístico y económico. "Si seguimos retrasando estas iniciativas, corremos el riesgo de desaprovechar una oportunidad histórica y continuar con una infraestructura que ya no responde a las necesidades del presente ni del futuro", advirtió Innocenti.