Más de 16 años han pasado
El incendio que arrasó el corazón comercial de La Serena
Han pasado 16 años desde aquel sábado 23 de enero de 2010, cuando un voraz incendio destruyó más de 50 locales comerciales ubicados en las céntricas calles Domeyko y O'Higgins, en pleno centro de La Serena, dejando una huella que hasta hoy es visible en algunos rincones de esa manzana.
Las llamas, que se habrían iniciado en calle Domeyko, se propagaron con una rapidez inusitada, afectando gran parte de la cuadra y consumiendo locales emblemáticos para los serenenses de la época, como el pub El Corral, el restaurante CC Herrera, la shopería Andrea, una residencial, joyerías y decenas de otros comercios que por años fueron parte de la vida cotidiana del centro de la ciudad.
Al ser un sábado por la tarde, cientos de curiosos se congregaron en el sector para presenciar el siniestro, mientras varios locatarios intentaban desesperadamente rescatar sus enseres y productos antes de que el fuego los alcanzara. Las imágenes de esa jornada mostraban la angustia de pequeños emprendedores viendo cómo sus negocios —y con ellos buena parte de sus proyectos de vida— quedaban reducidos a cenizas, considerando que muchos de ellos no contaban con seguros comprometidos.
El fuego incluso llegó a amenazar estructuras de alto valor patrimonial y social para la comuna, como el edificio de la entonces Universidad del Mar, el colegio San Antonio, la iglesia San Francisco y el emblemático pub Duna, que en esos años era uno de los epicentros del carrete serenense.
Dada la magnitud del incendio, debieron movilizarse hasta el lugar todas las compañías de Bomberos de La Serena, a las que se sumaron compañías de Coquimbo en un operativo de combate que se extendió por varias horas. Producto de las exigentes labores de extinción, al menos una decena de voluntarios de Bomberos resultaron lesionados.
De acuerdo con las informaciones periodísticas de la época, el origen del fuego se habría producido en calle Domeyko, en un local clandestino de preparación de alimentos. Se presume que el recalentamiento de un ducto habría iniciado las llamas, las que luego se propagaron con facilidad por el entretecho de construcciones que databan de la década de 1950, factor que explicaría la velocidad con que el fuego se expandió por buena parte de la manzana.
A 16 años del hecho, el paso del tiempo no ha logrado borrar completamente las huellas de aquella tarde, pues algunos sitios del sector aún muestran los efectos del incendio y no han vuelto a levantarse nuevas estructuras sobre ellos. En otros puntos de la manzana, en cambio, recién en los últimos años se han logrado edificar nuevas construcciones, mientras que otros espacios fueron transformados en estacionamientos.