VIRAL EN REDES

“Me pareció muy atrevido”: polémica por cita que descartó hamburguesa triple

Una cita de hace cuatro años se volvió viral por una mujer que pidió una hamburguesa triple, desatando un debate sobre dinero y las reglas no escritas.
domingo 19 de julio de 2026

Una salida romántica que tuvo lugar hace cuatro años resurgió esta semana como uno de los virales más comentados en redes sociales. El centro de la controversia es el influencer venezolano Luis Miguel Castillo, quien relató que descartó una segunda cita con una mujer después de que ella pidiera una hamburguesa triple en el restaurante que visitaron.

La anécdota desató un encendido debate sobre el dinero, los roles de género y las expectativas en las primeras citas. Mientras algunos defendían la prudencia al saber que otro pagaría la cuenta, miles de usuarios cuestionaron la calificación de “interesada” por una elección del menú.

Castillo, conocido en TikTok como @castillaneando, compartió en un video viralizado la historia que, según él, ocurrió cuando tenía 37 años y la mujer, 27. Relató que tras conocerse e intercambiar números, la invitó a cenar.

“¿Estás loco si crees que yo voy a comer aquí?”, aseguró el influencer que le respondió la mujer.

Primero la llevó a las “calles del hambre” en Venezuela, un sector popular con puestos de comida rápida, pero su acompañante se habría negado a quedarse allí, pidiéndole ir a otro lugar. Este segundo sitio, un restaurante de hamburguesas, fue donde su impresión cambió por completo.

“Mientras yo estaba viendo la carta, ella primeramente decide pedir una hamburguesa triple. Yo todavía no había elegido y aquello me generó muchísimo ruido”, explicó Castillo, añadiendo que le pareció “muy atrevido” para una primera cita.

Además, el creador de contenido afirmó que la mujer pasó gran parte de la cena mirando su celular, lo que interpretó como desinterés. Al finalizar, le dijo: “Yo creo que tú estás buscando un sugar daddy y en mí no lo vas a conseguir”, decidiendo no volver a verla.

La frase más controvertida fue su conclusión: “Eso marcó un antes y un después en mi manera de ver a las mujeres, porque hay que entender que existen mujeres sanas y mujeres bandidas”. Su testimonio acumuló millones de reproducciones, con usuarios que lo tildaron de “tacaño” y otros que lo apoyaron.

La polémica se intensificó cuando Kerstin Guenther se identificó como la mujer de la historia y publicó su propia versión. Ella negó conocerlo previamente, explicando que la cita fue organizada por su madre, y desmintió haber rechazado el primer lugar por ser barato, sino por el ruido y la incomodidad. Aseguró que se ofreció a irse, pero Castillo insistió en otro restaurante.

“Cuando nos entregaron el menú, yo pedí una hamburguesa triple y él una sencilla. Para mí eso era completamente normal”, dijo Guenther, aunque notó un gesto extraño en él. También rechazó el uso constante del teléfono, explicando que lo hizo ante la falta de conexión y el ambiente incómodo.

“¿Para qué me invitaste a cenar? ¿Qué querías que pidiera, un vaso de agua?”, cuestionó en su respuesta.

Negó que su elección demostrara interés económico: “Una mujer interesada te pide una casa, un carro (auto) o dinero; no una hamburguesa que perfectamente puedo comprarme yo sola”.

Más allá de la veracidad de su testimonio, la discusión escaló: ¿es descortés pedir un plato caro si te invitan? Algunos mencionaron un “código de cortesía”, mientras otros cuestionaron que Castillo expusiera y calificara a la mujer. La mayoría criticó invitar y luego juzgar la elección del menú.

La influencer colombiana Karen Sevillano reflexionó: “¿Cómo es esto que sale un hombre a decir que una mujer es una ‘bandida’ y lo que anda buscando es un ‘sugar daddy’ porque en la primera cita pidió una hamburguesa triple?”.

“Si vos como hombre ves que no tenés plata, no invites a salir a nadie, y menos si vas a estar clasificando a la mujer por lo que pida”, añadió Sevillano.

Incluso la psicóloga Claudia Domínguez analizó el caso: “Un hombre canceló una cita porque ella pidió una hamburguesa triple. No porque no hubiera conexión. No porque no le gustara. Porque ella pidió ‘demasiado’. Como psicóloga te digo: ese hombre no tiene un problema con la hamburguesa. Tiene un problema con una mujer que sabe lo que quiere”. Según Domínguez, esto podría indicar que el hombre teme “ser usado” por mujeres que demandan.