Emergencia climática

La región aún enfrenta un complejo escenario vial

Aunque algunos tramos de la ruta 5 y la ruta 43 fueron reabiertos con restricciones, la conexión entre La Serena y Vallenar continúa suspendida y decenas de localidades permanecen aisladas. Autoridades insisten en evitar desplazamientos mientras avanzan las labores de emergencia y recuperación de la red vial.
En las zonas rurales la destrucción de caminos y vías de acceso fue generalizada. (Foto: Cedida)
En las zonas rurales la destrucción de caminos y vías de acceso fue generalizada. (Foto: Cedida)
martes 21 de julio de 2026

Aunque las principales rutas estructurantes de la Región de Coquimbo comienzan lentamente a recuperar su operatividad, el panorama en gran parte del territorio continúa siendo crítico.

Decenas de localidades permanecen aisladas, la red vial rural presenta severos daños y cientos de familias siguen dependiendo de operativos de emergencia para recibir ayuda, luego del intenso sistema frontal que azotó a la zona.

De acuerdo con el último balance entregado por las autoridades, la ruta 5 entre Los Vilos y La Serena se encuentra operativa, aunque con restricciones de pistas en algunos sectores y tránsito bidireccional debido a las obras de construcción de nuevos puentes y rectificación de trazados. En tanto, la ruta 43, que une Ovalle con Coquimbo, también está habilitada, pero con máxima precaución y recomendada preferentemente para el desplazamiento de vehículos de emergencia.

La situación más compleja continúa registrándose en la ruta 5 Norte entre La Serena y Vallenar, donde el tránsito permanece completamente suspendido, manteniendo interrumpida la principal conexión terrestre entre el Norte Chico y el norte del país. Ante este escenario, las autoridades reiteraron el llamado a no viajar por las rutas regionales salvo que sea estrictamente necesario, con el fin de facilitar las labores de rescate y evitar nuevos riesgos.

Pese a la recuperación parcial de algunos caminos principales, la realidad en las zonas rurales sigue siendo dramática. La magnitud de las precipitaciones, junto con la activación de quebradas y el desborde de ríos, destruyó gran parte de la infraestructura vial secundaria, dejando incomunicadas a numerosas comunidades.

Uno de los casos más críticos es Andacollo, donde la crecida de quebradas, rodados y un socavón en la ruta D-51 dejaron a la comuna prácticamente aislada. A ello se suma un prolongado corte de energía eléctrica que mantiene sin funcionamiento el sistema de agua potable y el suministro de combustibles, mientras el comercio comienza a evidenciar problemas de abastecimiento.

El alcalde Juan Carlos Alfaro solicitó acelerar la reposición de los servicios básicos y el despeje de la ruta para permitir el ingreso de ayuda, especialmente para pacientes electrodependientes y personas que requieren tratamientos de diálisis.

En La Serena, más de 200 milímetros de lluvia dejaron 21 localidades rurales aisladas, entre ellas El Romeral, El Chacay Alto y Bajo, Almirante Latorre y Placilla, donde los equipos municipales aún trabajan para recuperar el acceso terrestre.

La situación también afecta a Vicuña y Paihuano, donde la bajada de quebradas destruyó diversos tramos de caminos; a La Higuera, cuyo corte de la ruta 5 Norte interrumpió la conectividad hacia el norte del país; y a Coquimbo, donde sectores como Cruz de Caña, El Peñón, Majada Blanca, Las Cardas, Puerto Aldea, Rinconada El Sauce, Higuera Baja, El Panul y Totoralillo permanecen con accesos restringidos.

En la provincia de Choapa, el desborde del río Illapel destruyó la totalidad de los caminos rurales, obligando a utilizar apoyo aéreo para llegar a comunidades aisladas. En tanto, en Limarí, decenas de quebradas arrasaron con la red vial rural, dejando extensos sectores sin conectividad y complicando las labores de recuperación, que las autoridades estiman serán prolongadas.