Respuesta estatal bajo cuestionamiento

“Faltó liderazgo”: autoridades locales cuestionan reacción del gobierno

Los jefes comunales de La Serena y Coquimbo afirmaron que los municipios enfrentaron los primeros días de la emergencia con recursos limitados y exigieron mayor rapidez en las decisiones.
La catástrofe que enfrenta la región por el sistema frontal que afectó a la zona, no solo provocó desbordes de quebradas y ríos, sino que también críticas al accionar del ejecutivo. (Foto: Cristian Silva)
La catástrofe que enfrenta la región por el sistema frontal que afectó a la zona, no solo provocó desbordes de quebradas y ríos, sino que también críticas al accionar del ejecutivo. (Foto: Cristian Silva)
miércoles 22 de julio de 2026

Las máximas autoridades de La Serena y Coquimbo, junto a la jefatura del Gobierno Regional, alzaron la voz inmediatamente ante lo que calificaron como "lentitud" en el accionar del gobierno central y sus representantes locales, acusando falta de liderazgo territorial y una desconexión crítica frente a la magnitud del desastre.

Las principales críticas que surgieron durante el desarrollo de la catástrofe se centraron en la visita de los ministros llegados a la zona, de quienes se cuestionó que no llegaran con propuestas claras ni recursos.

También se criticó la demora en la declaración de estado de catástrofe, la cual, vino dos días después de desatarse un verdadero diluvio que puso de rodillas a la región. Otra crítica apunta a que, en un primer momento, el ejecutivo negara que existieran personas desaparecidas.

Asimismo, se critica la falta de exigencias a la sanitaria Aguas del Valle por parte de las autoridades ante el desabastecimiento de agua potable que ya dura casi cinco días en las principales urbes de la región. 

Al respecto, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, fue uno de los primeros en reaccionar señalando que "hay una falta de liderazgo y una descoordinación muy grande” y una evidente “falta de liderazgo” por parte del nivel central al momento de reaccionar ante la catástrofe.

“Aquí necesitamos acciones concretas e inmediatas. Si van a tomar las demandas edilicias como un tema político, están completamente errados. Los municipios estuvimos en el terreno desde el primer minuto sosteniendo la emergencia sin la respuesta oportuna de la autoridad nacional", sostuvo el edil, luego de que se acusara de politizar la tragedia.

A su juicio, la evaluación inicial realizada por ministros y autoridades capitalinas minimizó la envergadura del daño generado por el agua y el barro, dejando desprotegidas a miles de familias.

El alcalde porteño, quien desde un comienzo insistió en la urgencia de decretar Estado de Catástrofe en la zona y activar de forma expedita el 2% constitucional para contar con recursos de forma más expedita, dijo que la medida esta medida había llegado tardíamente, "cuando estamos absolutamente superados y contando los muertos".

De emergencia a catástrofe

Por su parte, la alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, visibilizó la dramática situación que vivieron diversos sectores rurales de la capital regional, como El Hinojal, Islón, Almirante Latorre y Chacay Alto, donde el desborde de quebradas y canales dejó a vecinos atrapados en los techos de sus inmuebles y aislados. 

“Pasó de la emergencia a la catástrofe. Es una situación extremadamente grave la que vive La Serena. Necesitamos urgentemente el apoyo del Ejército y fuerzas especiales para rescatar a familias que están con riesgo vital y aisladas por el corte de rutas, como la 41”, fue el emplazamiento que hizo la edil al gobierno central.

En ese sentido, la jefa comunal serenense fustigó la tardanza en la llegada de apoyos aéreos y rescates especializados, haciendo hincapié en que la capacidad de respuesta municipal y de bomberos se vio desbordada ante el avance sin precedentes del cauce de los ríos.

De hecho, fue la primera autoridad de la región que, con voz firme y segura de lo que decía, informó que había personas desaparecidas y el paso de los días le dio la razón.

Llamado a inyectar recursos

Por su parte, el gobernador regional, Cristóbal Juliá, reaccionó oportunamente y advirtió la excepcionalidad del evento meteorológico, indicando que este fenómeno climático “podría transformarse en el evento del siglo” debido a la concentración del superávit de agua en poco tiempo sobre un terreno fuertemente erosionado por años de sequía. Tampoco se equivocó.

El gobernador regional enfatizó en la necesidad de que los criterios de ayuda no se decidan desde escritorios en Santiago, solicitando una descentralización real en la toma de decisiones para la etapa de reconstrucción y rehabilitación vial e hídrica de la región.

Al final, las tres autoridades coincidieron en la misma petición cuando comenzó a visibilizarse la crisis: decretar Estado de Catástrofe y así agilizar la tramitación de partidas presupuestarias extraordinarias para abordar la emergencia. 

Otro aspecto en el que coincidieron fue en el despliegue militar para contar con maquinaria pesada y aeronaves para atender las zonas aisladas, así como coordinar una mesa técnica local mediante la cual, se aborden las pérdidas en vivienda, infraestructura agrícola y redes de agua potable, evitando una gestión centralista.