Debido a su crítico estado de salud
Perrita arrastrada por el río Limarí fue eutanasiada
Un dramático final tuvo una perrita encontrada por funcionarios de Carabineros de la Tercera Comisaría de Ovalle en la ribera del río Limarí, en medio de la emergencia generada por el paso del último temporal.
El animal, que había sido arrastrado por la fuerza de la corriente durante la crecida del río, fue hallado en graves condiciones por personal policial que realizaba labores de vigilancia y apoyo en los sectores afectados por las lluvias. Tras el hallazgo, Carabineros dio aviso a la municipalidad de Ovalle para coordinar una atención veterinaria de urgencia.
Hasta el lugar concurrió personal de la Sala Veterinaria Municipal, que constató la gravedad de las lesiones que presentaba el can. Debido a su delicado estado, se dispuso su traslado inmediato a dependencias municipales para efectuar una evaluación clínica más exhaustiva y brindarle atención especializada.
Sin embargo, el diagnóstico fue devastador: según informaron desde el municipio, la perra mantenía un estado de salud extremadamente grave producto de una combinación de factores asociados tanto a los efectos del temporal como a un prolongado abandono previo.
Durante la revisión médica se detectó un tumor de tamaño moderado en la zona de la garganta, una marcada desnutrición, severo deterioro físico compatible con una enfermedad de larga evolución, además de una extensa herida en el lomo con signos de infección y tejido muerto atribuibles a maltrato. A ello se sumaban hipotermia y dificultades respiratorias provocadas por la exposición a las bajas temperaturas y a las condiciones climáticas adversas.
De acuerdo con la evaluación del equipo veterinario, el conjunto de patologías y lesiones mantenía al animal en una condición crítica, sin posibilidades reales de recuperación ni de mejorar su calidad de vida.
Frente a este escenario, y considerando el sufrimiento que presentaba, los profesionales,siguiendo criterios médicos y éticos, determinaron aplicar la eutanasia, procedimiento clínico que busca evitar dolor y padecimientos irreversibles cuando no existen alternativas terapéuticas viables.
Ello, explicaron, se hizo privilegiando en todo momento el bienestar animal y evitando prolongar una condición de sufrimiento extremo.