LA OTRA CARA DE LA EMERGENCIA EN EL LIMARÍ
Solidaridad de vecinos, dirigentes y voluntarios marcó la respuesta al temporal
Por: Martha Hecherdorsf
El histórico sistema frontal que afectó a la provincia del Limarí dejó miles de personas aisladas, viviendas dañadas y una extensa emergencia en distintos sectores rurales. Sin embargo, entre los rescates y los problemas de conectividad también surgió una red de apoyo que permitió responder a necesidades urgentes mientras la ayuda llegaba a las comunidades.
Vecinos, dirigentes sociales, agricultores y voluntarios se organizaron para habilitar albergues, conseguir medicamentos, recorrer sectores aislados y apoyar a quienes permanecían trabajando en primera línea.
Respaldo a quienes estaban en terreno
El despliegue de Bomberos de Ovalle refleja la magnitud de la emergencia. Hasta el 20 de julio la institución registró 112 llamados, 153 movilizaciones de unidades, 76 personas rescatadas o evacuadas y cerca de 800 participaciones acumuladas de voluntarios, muchos de los cuales permanecieron varios días consecutivos en servicio y realizaron múltiples turnos sin relevo.
Pero el apoyo no provino únicamente de los equipos de emergencia. Según el comandante Jorge Robles, vecinos y organizaciones colaboraron con almuerzos, cenas, colaciones, agua, hidratación e insumos para los voluntarios desplegados. Incluso, familias de El Trapiche y Villorrio de Talhuén brindaron alimentación y abrigo a bomberos que quedaron aislados mientras atendían rescates.
Un albergue levantado entre todos
En El Palqui, dirigentes sociales, vecinos y agricultores comenzaron a preparar un albergue antes de que las lluvias alcanzaran su mayor intensidad. La sede social de Palqui Alto recibió a familias afectadas y, varios días después, continúa entregando alimentación a personas que regresan a revisar sus viviendas y animales.
“La gente ha cooperado mucho, vimos que esto venía y comenzamos a habilitar el albergue antes de que llegaran las lluvias. Esto salió adelante porque cooperaron muchos dirigentes, no solo nosotros”, señaló Fidel Salinas, presidente del Sindicato de Pequeños Agricultores de El Palqui.
El dirigente destacó que el funcionamiento del recinto fue posible gracias al trabajo conjunto de organizaciones sociales, municipio, empresas y vecinos. Incluso relató que algunas personas que inicialmente fueron acogidas en el albergue regresaron posteriormente con ropa y alimentos para colaborar con otras familias afectadas.
El Dorado: una red para llegar a donde nadie podía
En El Dorado, la junta de vecinos asumió un rol clave para mantener el contacto con comunidades aisladas. Mientras algunos dirigentes realizaban gestiones desde Ovalle, otros coordinaron ayuda para una niña con parálisis cerebral que necesitaba medicamentos e insumos médicos que no podían llegar debido al corte de caminos.
Paralelamente, la organización recibió la alerta sobre dos adultas mayores crianceras que permanecían aisladas. Con apoyo de un vecino que facilitó una camioneta 4x4, los dirigentes avanzaron hasta donde fue posible y luego caminaron cerca de dos kilómetros para verificar su estado.
Tras confirmar la emergencia, entregaron coordenadas precisas a los equipos de rescate, conocimientos adquiridos en capacitaciones previas con Bomberos, lo que permitió que un helicóptero llegara rápidamente al lugar y evacuara a ambas mujeres, quienes presentaban principios de hipotermia.
“Así empezó a ser una cadena de apoyo y de comunicación entre todos los involucrados en esta situación”, resumió Claudia Toro, integrante de la directiva de la Junta de Vecinos de El Dorado.
Aunque cada localidad enfrentó desafíos distintos, todas compartieron un mismo elemento: la disposición de las personas para ayudar. Las experiencias relatadas en esta nota representan solo una parte del trabajo colaborativo que se vivió en el Limarí, donde vecinos, organizaciones y voluntarios demostraron que, incluso en los momentos más difíciles, la comunidad puede convertirse en el principal apoyo de quienes más lo necesitan.