ADEMÁS DE ALIVIO POR LA CRISIS HÍDRICA

Temporal deja severos daños en canales, sistemas de riego y predios agrícolas

Mientras el Ministerio de Agricultura continúa levantando el catastro de las pérdidas, regantes y pequeños agricultores advierten que la recuperación de canales y bocatomas será clave para reactivar la producción. Pese a los daños, el sector coincide en que las lluvias representan un esperado respiro para la crisis hídrica que afecta al Limarí.
La recuperación de la infraestructura dañada por el sistema frontal es una de las principales prioridades para reactivar la actividad agrícola en el Limarí. (Foto: Cedida)
La recuperación de la infraestructura dañada por el sistema frontal es una de las principales prioridades para reactivar la actividad agrícola en el Limarí. (Foto: Cedida)
jueves 23 de julio de 2026

Por: Martha Hecherdorsf

Con el sistema frontal ya finalizado, el mundo agrícola de la provincia del Limarí comenzó a dimensionar los efectos que dejaron las intensas precipitaciones. Aunque las precipitaciones representaron un esperado alivio frente a la prolongada crisis hídrica, también provocó daños en canales de regadío, bocatomas, predios agrícolas, invernaderos y caminos interiores, dificultando el reinicio de las labores productivas en distintos sectores rurales.

El seremi de Agricultura, Vicente Cortés, explicó que el levantamiento de información continúa en terreno junto a INDAP, SAG y la Comisión Nacional de Riego, por lo que aún no existe una cuantificación de las pérdidas debido a que varias localidades permanecieron aisladas tras la emergencia.

No obstante, indicó que preliminarmente ya se han detectado daños en canales de riego, viñas pisqueras, hortalizas afectadas por anegamiento, infraestructura agrícola, como bodegas, sombreaderos e invernaderos y recintos destinados a la alimentación y resguardo del ganado caprino.

"Estamos desplegados en terreno junto a los distintos servicios del agro para levantar las afectaciones y coordinar las ayudas que permitan apoyar la recuperación de los productores", señaló la autoridad.

Infraestructura de riego, la principal preocupación

Uno de los mayores impactos del temporal se registró en la red de riego de la cuenca del río Limarí.

El vocero de la Junta de Vigilancia del Río Limarí, Roberto Vega Alcayaga, señaló que la mayoría de los canales registró algún nivel de afectación producto del aumento de los caudales.

"Habrá que recuperar los canales, las bocatomas y los canales en general. Hubo mucho daño y en los predios también, porque el río se salió en varias partes", sostuvo.

El dirigente explicó que la reconstrucción de esta infraestructura será prioritaria para restablecer el funcionamiento de los sistemas de riego. Sin embargo, destacó que las precipitaciones también representan un beneficio para la agricultura al mejorar la disponibilidad de agua después de años de escasez.

Pequeños agricultores piden apoyo

En el valle de El Palqui, los daños también alcanzaron a pequeños productores. El presidente del Sindicato de Pequeños Agricultores de El Palqui, Fidel Salinas, señaló que la lluvia era esperada por el sector, pero la intensidad del evento terminó provocando importantes pérdidas.

"La lluvia cayó muy bien por la escasez hídrica que veníamos arrastrando hace muchos años, pero fue demasiada agua en muy pocas horas y eso provocó daños enormes", afirmó.

Entre las principales afectaciones mencionó el desbancamiento del canal Cogotí en Piedra Amarilla, el ingreso de agua a invernaderos, daños en infraestructura agrícola en sectores como El Tome y Santa Fe, además de quebradas que inundaron viviendas de pequeños productores.

Asimismo, advirtió que varios agricultores llevan casi una semana sin poder retomar sus actividades debido a los caminos interrumpidos y a los daños en los sistemas de riego, por lo que llamó a implementar apoyos que permitan recuperar el capital de trabajo, adquirir insumos y rehabilitar la infraestructura productiva. 

Alivio para la sequía, pero no el fin de los problemas

Desde la Sociedad Agrícola del Norte, su presidenta, María Inés Figari, señaló que el catastro de daños aún está en desarrollo, por lo que todavía no existe una estimación de las pérdidas económicas.

No obstante, destacó que las lluvias representan un respiro para la agricultura regional al aumentar el agua acumulada en embalses y la nieve en la cordillera, factores que permitirán enfrentar con mejores perspectivas los próximos meses.

Pese a ello, recalcó que la prioridad inmediata será apoyar a las familias afectadas y avanzar en la rehabilitación de los canales de riego, advirtiendo que la crisis hídrica aún no está superada y que la recuperación del sector dependerá de la rapidez con que pueda restablecerse la infraestructura dañada.