Tras el temporal

Expertos analizan el histórico sistema frontal en la región

Especialistas del Centro Científico CEAZA analizaron el impacto del evento y explicaron qué significa este histórico episodio para la disponibilidad de agua en la región y el escenario de la sequía.
Créditos: Cristian Silva
Créditos: Cristian Silva
viernes 24 de julio de 2026

Tras el intenso sistema frontal que afectó a la Región de Coquimbo entre el 16 y el 21 de julio de 2026, y que dejó cifras históricas de precipitaciones, un importante aumento en el nivel de los embalses y abundante nieve en la cordillera, comenzaron a surgir diversas interrogantes sobre sus efectos y proyecciones.

Para responder estas preguntas, especialistas del Centro Científico CEAZA analizaron el impacto del evento y explicaron qué significa este histórico episodio para la disponibilidad de agua en la región y el escenario de la sequía.

Uno de los efectos más relevantes fue el incremento del agua almacenada en los embalses regionales tras las intensas lluvias registradas entre 16 al 21 de julio del presente año. 

En ese sentido, Cristian Orrego, encargado del Área Meteorológica de CEAZA, indicó "pasar de un 10% de agua embalsada en la Región de Coquimbo a fines de junio a un 29% en un único evento es altamente significativo. Esto por lo menos, nos lleva al estado que existía hace algunos años atrás. Es una excelente noticia para la agricultura y también una nueva oportunidad para mejorar la gestión del recurso. Independiente de lo que pase este año el llamado es a recordar que con el cambio climático se esperan que aumenten la cantidad de años con poca agua y por lo tanto necesitamos adaptarnos a esos nuevos patrones”. 

La sequía prolongada en la región 

Durante años, la sequía marcó la realidad en diferentes comunas de la región, debido a que cada invierno se registraban bajos promedios de precipitaciones.

En ese sentido, Cristian Muñoz, modelador estadístico de CEAZA, señaló que, si bien las precipitaciones entregan un importante alivio, este podría ser temporal.

"Con el desarrollo de una fase El Niño que a todas luces debiese ser el más intenso de la época moderna, es altamente probable que continúen habiendo importantes eventos de precipitación en la región que permitirían seguir acumulando también nieve en cordillera. Así, al menos para la siguiente temporada seca se está en mejor pie respecto a temporadas anteriores, pero como la región continúa experimentando una desertificación, el alivio a la sequía que puedan dar los eventos de este año sería sólo temporal, por lo que al planificar el uso de los recursos hídricos es muy importante considerar la tendencia a largo plazo que se está desarrollando bajo el actual contexto de cambio climático”, explicó. 

Por su parte, Orrego, encargado área meteorológica CEAZA, señaló, “en parte sí, ya vimos como los embalses ganaron varios millones de metros cúbicos solo en los días del evento. Además en cordillera la cantidad de agua que quedó en la nieve de las 3 provincias se reflejará sin duda en los caudales de primavera y verano. Además existen altas probabilidades de que haya más eventos de precipitaciones durante los próximos meses. Lo que no se puede olvidar es que pocas veces tenemos más de un año con precipitaciones abundantes así que hay que pensar en el largo plazo”.

La importancia de la nieve

Otro aspecto clave es el rol que cumple la nieve en la disponibilidad de agua para la región de Coquimbo. 

“La mayoría de las cuencas en la Región de Coquimbo son nivales, esto significa que el agua que cae durante los eventos mayoritariamente queda en forma de nieve en la cordillera donde las temperaturas son bajo 0ºC. Luego toda esa agua se libera a partir de septiembre y dependiendo de la cantidad puede ir aumentando los caudales hasta que a inicios del verano ocurre el peak”, explicó Orrego.