A DÍAS DE LA TRAGEDIA
Cruz de Caña se levanta entre el barro y las heridas que dejó el temporal
Por Romina Onel
Este domingo se cumplió una semana desde que las intensas lluvias golpearon con especial fuerza al sector de Cruz de Caña, donde el agua, el barro y las rocas que descendieron violentamente desde las quebradas destruyeron caminos y viviendas, además de cobrar vidas humanas.
Atravesado por cauces que durante gran parte del año permanecen secos, este pequeño poblado rural de Coquimbo quedó marcado por la fuerza del temporal. La crecida dejó toneladas de sedimentos, sectores prácticamente irreconocibles y a numerosas familias enfrentando el aislamiento y la pérdida de gran parte de lo construido durante años.
Hoy, mientras la maquinaria trabaja para recuperar la conectividad, la comunidad comienza lentamente a ponerse de pie.
Miguel Contreras, vecino del sector desde hace 25 años, recuerda la magnitud de lo ocurrido. "Estuve aquí durante los dos días que bajaron las quebradas y el estrago fue grande, porque estas quebradas son muy largas y reúnen mucha agua", relató.
Aunque reconoce que el mal estado de los caminos dificulta la llegada de ayuda, asegura que la principal necesidad sigue siendo el agua potable.
"Ahora estamos sin agua. Yo tuve que traer por mi cuenta desde otro lugar para rellenar los estanques, porque no nos han venido a dejar. Mientras no pasen todos los frentes de mal tiempo no deberían rellenar tanto los caminos, porque si vuelve a llover el daño puede ser mayor. El agua ya buscó su curso", sostuvo.
Su primo y vecino, Juan Godoy, también recordó la dramática jornada. "La lluvia fue terrible. Estábamos atentos a las quebradas y Miguel incluso rompió mallas y cercos para que pasara el agua, pero fue demasiada y tuvimos que evacuar".
Godoy aseguró que el abastecimiento de agua continúa siendo el principal problema. "Los camiones aljibes no pueden entrar a los pasajes porque no hay acceso. Además, el Callejón del Carmen es el único ingreso al sector y resulta muy peligroso, porque ante cualquier emergencia colapsa y quedamos completamente aislados", explicó.
La solidaridad entre vecinos
Henderson González llegó hace apenas seis meses a vivir a Cruz de Caña junto a su esposa y sus dos hijas, de tres y seis años. Nunca imaginó enfrentar una emergencia de esta magnitud.
"Mi esposa estaba muy asustada. Traté de tranquilizarla, pero desde la municipalidad nos dijeron que debíamos evacuar, sobre todo por las niñas y porque ya había personas fallecidas y heridas", recordó.
Tras permanecer una semana en un albergue, espera regresar este lunes a su vivienda. "He estado limpiando. La inundación levantó el piso de la entrada y parte de la sala; las cerámicas quedaron destruidas y también perdimos un televisor y varias cosas".
Pese a las pérdidas, destacó el apoyo recibido. "Nos han ayudado con agua, ropa, artículos de aseo y cosas para las niñas", comentó.
Una de las personas que acudió en su ayuda fue Silvana Alday, cuyo abuelo, Manuel Galleguillos, de 92 años, también vive en Cruz de Caña.
"Supimos que había un vecino con dos niñas pequeñas que necesitaba ayuda y decidimos donar colchones, ropa de cama, juguetes y zapatos", contó.
Respecto de su abuelo, explicó que permaneció aislado durante varios días.
"No pudo ser evacuado porque quedó entre las quebradas. Mi tío vino desde Ovalle y permaneció más de una semana con él. Hubo días en que no supimos nada porque se quedó sin combustible para el generador y no podía cargar el celular. Además, como los caminos estaban cortados, tampoco llegaban los camiones aljibes", relató.
Problemas sanitarios
Una situación similar enfrenta la parcelación Bellavista, ubicada camino a Cruz de Caña, donde alrededor de 35 familias también sufrieron las consecuencias del temporal.
Wilson Pinto Castillo, presidente del sector, señaló que la principal preocupación es recuperar los caminos y enfrentar la emergencia sanitaria provocada por el colapso de las fosas sépticas.
"Necesitamos ayuda porque no tenemos cómo abastecernos de agua potable; los camiones aljibes no pueden ingresar", afirmó.
El dirigente explicó que Bellavista suele ser uno de los sectores más afectados cuando llueve intensamente.
"Toda el agua que baja desde Cruz de Caña desborda hacia el canal Bellavista y termina pasando por aquí. Somos alrededor de 35 familias y todas dependemos de fosas, que se reventaron con el temporal. Hoy tenemos un problema sanitario importante", sostuvo.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades. "Nos gustaría que vinieran especialistas de la Dirección de Obras para conocer en terreno lo que estamos viviendo y planificar una solución que evite que esto vuelva a ocurrir".