En La Serena
Municipio aclara que "jamás ha autorizado construcciones en cauces o quebradas"
La Municipalidad de La Serena fijó una postura categórica respecto de las viviendas afectadas por el reciente sistema frontal, aclarando que jamás ha autorizado ni autorizará construcciones en cauces naturales de quebradas o zonas declaradas de riesgo, debido al peligro que representan para la vida de las personas.
La alcaldesa Daniela Norambuena sostuvo que, en este momento, el foco debe estar en atender a las familias damnificadas y avanzar en soluciones definitivas que impidan que vuelvan a instalarse en sectores expuestos.
"Creo que no es momento de buscar culpables, sino de resolver los problemas de los vecinos que perdieron sus viviendas o resultaron afectados por el temporal. Aquí necesitamos el apoyo de todos los estamentos del Estado para reubicar a estas familias y evitar que regresen a zonas de peligro", señaló la jefa comunal.
La edil agregó que el municipio ha concentrado sus esfuerzos en entregar alimentación, agua y abrigo durante la emergencia, pero insistió en la necesidad de impulsar, junto al Gobierno, un plan que permita encontrar terrenos seguros para las familias afectadas.
En ese contexto, la Dirección de Obras Municipales (DOM) aclaró que ninguna de las viviendas emplazadas en cauces de quebradas o zonas de riesgo contaba con permisos de edificación, ya que la normativa urbanística vigente prohíbe expresamente autorizar construcciones de uso residencial en esos sectores.
Desde la unidad explicaron que el artículo 2.1.17 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones establece que las áreas catalogadas como no edificables o de riesgo tienen por finalidad proteger la vida de las personas y la infraestructura, por lo que la restricción es de carácter estricto.
Asimismo, recordaron que las direcciones de obras municipales tienen la obligación legal de no tramitar ni aprobar proyectos que pretendan emplazarse en estas zonas, salvo que previamente se modifique la planificación territorial o se mitiguen los riesgos en los casos expresamente permitidos por la ley.
El municipio también advirtió sobre la proliferación de loteos irregulares y la denominada "compra de derechos", modalidad mediante la cual algunas personas adquieren terrenos creyendo que podrán construir una vivienda.
Al respecto, enfatizaron que comprar un terreno a un privado o poseer derechos sobre un predio no otorga autorización para edificar, especialmente cuando se trata de áreas con restricciones ambientales o catalogadas como zonas de riesgo.
Por ello, hicieron un llamado a la comunidad a informarse antes de concretar una compra y solicitar siempre el Certificado de Informaciones Previas (CIP) en la Dirección de Obras Municipales, documento que permite conocer las condiciones urbanísticas del terreno y determinar si es posible desarrollar un proyecto habitacional.
Finalmente, recordaron que el artículo 55 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones prohíbe la formación de nuevos núcleos urbanos fuera de los límites establecidos por la planificación territorial sin las autorizaciones correspondientes, por lo que la venta de derechos en este tipo de terrenos constituye una infracción a la normativa vigente.