Ante propuesta de una parte del oficialismo
Gobierno cierra la puerta a privatizar CODELCO
La posibilidad de avanzar hacia una privatización parcial de CODELCO volvió a instalarse en el debate político luego de que el presidente del Partido Republicano, el senador Arturo Squella, planteara que el gobierno del Presidente José Antonio Kast debiera impulsar una modernización de las empresas estatales, incluyendo la principal minera del país.
En entrevista con La Tercera, Squella sostuvo que “lo que debiera venir ahora es la privatización de CODELCO o al menos de parte de su propiedad para que le entre oxígeno a esa empresa”, reabriendo una discusión que históricamente ha generado divisiones en el mundo político y económico.
Sin embargo, desde el ejecutivo buscaron cerrar rápidamente esa posibilidad. Durante su visita a la Región de Coquimbo este martes, el ministro de Economía, Daniel Mas, aseguró que el gobierno no contempla privatizar la estatal, aunque sí reconoció que se analiza desprenderse de activos considerados no estratégicos.
“No estamos por privatizar. Sí estamos por asociarnos con distintos actores que nos traigan recursos, ideas y proyectos mineros para hacer más grande a CODELCO”, afirmó el secretario de Estado, agregando que también existe la posibilidad de vender algunos bienes prescindibles como parte del proceso de fortalecimiento de la empresa.
Las declaraciones se producen en un contexto marcado por la compleja situación financiera que enfrenta la cuprífera. La empresa arrastra una deuda superior a los US$25.000 millones y enfrenta cuestionamientos por el aumento de sus costos operacionales, además de diversas controversias relacionadas con su gestión y gobierno corporativo.
Precisamente la semana pasada, el presidente del directorio de CODELCO, Bernardo Fontaine, señaló que la deuda de la empresa equivale a cuatro veces la de otras grandes compañías del sector y justificó la pausa en parte de su plan de inversiones. Según explicó, los costos y gastos crecieron un 43% durante los últimos cuatro años, situación que, a su juicio, obliga a impulsar cambios estructurales para recuperar la competitividad de la minera.
El debate también se vio alimentado por versiones que apuntaban a una eventual venta de la participación que mantiene CODELCO en proyectos como El Abra y Quebrada Blanca. Aunque la empresa descartó oficialmente esa posibilidad, trascendió que el tema fue analizado internamente, alimentando las dudas respecto de los activos que el gobierno considera prescindibles.
Las declaraciones de Squella encontraron una rápida respuesta desde la oposición. El senador socialista e integrante de la comisión de Minería, Juan Luis Castro, cuestionó la falta de claridad del ejecutivo y advirtió que una iniciativa de esa naturaleza no tendría respaldo suficiente en el Congreso.
“Se van a encontrar con un grave problema, porque esto no tiene mayoría parlamentaria”, afirmó el legislador, quien pidió al gobierno definir con claridad si mantendrá el carácter estatal de la empresa.
En tanto, desde el Partido Nacional Libertario, la diputada Paulina Muñoz planteó una fórmula intermedia, señalando que al menos el 51% de la propiedad de CODELCO debería permanecer en manos del Estado.
Para el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Los Andes, Álvaro García, el foco debe estar en recuperar la rentabilidad y sostenibilidad de la minera más que en discutir una privatización inmediata.
El académico explicó que una eventual apertura al capital privado podría generar mayores niveles de eficiencia y reducir costos, además de trasladar parte de la deuda a inversionistas, aunque también implicaría renunciar a utilidades que históricamente han sido relevantes para las finanzas públicas, especialmente durante los ciclos de altos precios del cobre.
Así, mientras el gobierno insiste en que no pretende privatizar CODELCO, las distintas declaraciones mantienen abierto un debate que combina aspectos políticos, económicos y estratégicos sobre el futuro de la principal empresa estatal del país.