CRISIS CARCELARIA
Reino Unido evalúa liberar a 5.000 presos por falta de espacio
El gobierno de Reino Unido evalúa liberar anticipadamente a unos 5.000 reclusos para enfrentar la falta de espacio en las cárceles de Inglaterra y Gales, donde la ocupación se mantiene cerca del 100% desde 2024. La situación ha obligado a las autoridades a buscar alternativas mientras avanzan los planes para construir nuevos recintos penitenciarios.
La propuesta permitiría que determinados condenados accedan a la libertad tras cumplir un tercio de sus penas, en lugar de la mitad, como ocurre habitualmente. Quienes sean liberados permanecerán sujetos a restricciones y podrían regresar a prisión si incumplen las condiciones establecidas.
El plan ha generado críticas, especialmente porque entre los posibles beneficiarios estarían Albert Bowers y Jessie Cole, condenados por el asesinato del policía Andrew Harper, ocurrido en 2019 mientras intervenía ante un robo. Ambos recibieron penas de 16 y 13 años, respectivamente, y podrían quedar habilitados para solicitar la excarcelación anticipada desde enero.
La familia de Harper ha rechazado esta posibilidad y sostiene que no ha sido suficientemente considerada en el proceso. El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, recibió a sus cercanos en Downing Street y busca alternativas para impedir que ambos accedan al beneficio. A la campaña también se sumaron 50 comisarios de policía, quienes exigieron mantener a los homicidas en prisión.
El gobierno ha aclarado que los condenados por violación o delitos sexuales contra menores no podrán acceder al programa. Además, Reino Unido avanza en la construcción de nuevos centros que aportarían unas 10.000 plazas durante los próximos seis años.
Entre las alternativas también se analiza deportar a presos extranjeros y ampliar el uso de cárceles femeninas para albergar a hombres condenados a penas cortas. Sin embargo, estas medidas enfrentan dificultades políticas y operativas.