Premio Sociedad Nacional de Minería 2026

Una tradición andacollina: Familia Amenábar recibe reconocimiento por su aporte a la pequeña minería

La distinción fue entregada durante la Cena Anual de la Minería, realizada este jueves en Santiago. El reconocimiento destaca la trayectoria de la familia en Andacollo, su aporte al desarrollo local y su permanente compromiso con la pequeña minería de la Región de Coquimbo.
viernes 28 de agosto de 2026

La tradición minera de Andacollo y la historia de la familia Amenábar Figari se volvieron a encontrar este jueves, luego de que la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) distinguiera a la familia con el Premio Sociedad Nacional de Minería 2026, en la categoría Pequeña Minería, como reconocimiento a su trayectoria y aporte al desarrollo de la actividad minera regional y nacional.

La distinción fue entregada durante la Cena Anual de la Minería 2026, realizada en el Metropolitan Santiago Convention & Event Center, ceremonia que contó con la participación de autoridades nacionales e internacionales y representantes del sector público, privado y académico.

El reconocimiento destaca una historia marcada por “el esfuerzo, la perseverancia y la vocación” de la familia Amenábar Figari. Sus primeros trabajos se remontan a comienzos del siglo XX, con la explotación de la Mina Hermosa de Andacollo y, posteriormente, de la Mina Arenillas, faenas donde se produjo cemento de cobre y oro y que contribuyeron a generar empleo y desarrollo para la comuna.

La trayectoria minera se ha extendido por generaciones. Mientras la tercera y cuarta generación de la familia ha explorado nuevos destinos, incluso en lugares distantes como Iquitos, Perú, también ha mantenido su vínculo con faenas mineras de la Región de Coquimbo y con la tradición minera andacollina. A ello se suma su participación en la Asociación Gremial Minera de Andacollo y en Sonami, desde donde han impulsado iniciativas destinadas a fortalecer la pequeña minería, incorporar nuevas tecnologías y generar oportunidades para los productores de la zona.

El compromiso gremial, iniciado por Beltrán Amenábar, continúa actualmente de la mano de Ximena y Francisco Amenábar, quienes han mantenido una participación activa en la representación y fortalecimiento de la pequeña minería. Según Sonami, esta trayectoria constituye un ejemplo de colaboración y servicio dentro de la actividad.

El reconocimiento también trasciende el ámbito estrictamente minero. La propia comunidad de Andacollo ha destacado el aporte de la familia al desarrollo local a través de distintos homenajes que mantienen sus nombres presentes en la comuna. Entre ellos se encuentra la Escuela de El Manzano, denominada Luis Amenábar Ossa, además de la costanera y una plaza que llevan el nombre de Beltrán Amenábar Carvallo, como parte de la memoria que vincula a la familia con la historia minera y el desarrollo de Andacollo.

Con este premio, Sonami pone en valor una trayectoria que ha estado ligada a la minería y al crecimiento de Andacollo, manteniendo viva una tradición que ha pasado de generación en generación y que continúa formando parte de la identidad productiva de la Región de Coquimbo.