Premio Sociedad Nacional de Minería 2026
Una tradición andacollina: Familia Amenábar recibe reconocimiento por su aporte a la pequeña minería
La tradición minera de Andacollo y la historia de la familia Amenábar Figari se volvieron a encontrar este jueves, luego de que la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) distinguiera a la familia con el Premio Sociedad Nacional de Minería 2026, en la categoría Pequeña Minería, como reconocimiento a su trayectoria y aporte al desarrollo de la actividad minera regional y nacional.
La distinción fue entregada durante la Cena Anual de la Minería 2026, realizada en el Metropolitan Santiago Convention & Event Center, ceremonia que contó con la participación de autoridades nacionales e internacionales y representantes del sector público, privado y académico.
El reconocimiento destaca una historia marcada por “el esfuerzo, la perseverancia y la vocación” de la familia Amenábar Figari. Sus primeros trabajos se remontan a comienzos del siglo XX, con la explotación de la Mina Hermosa de Andacollo y, posteriormente, de la Mina Arenillas, faenas donde se produjo cemento de cobre y oro y que contribuyeron a generar empleo y desarrollo para la comuna.
La trayectoria minera se ha extendido por generaciones. Mientras la tercera y cuarta generación de la familia ha explorado nuevos destinos, incluso en lugares distantes como Iquitos, Perú, también ha mantenido su vínculo con faenas mineras de la Región de Coquimbo y con la tradición minera andacollina. A ello se suma su participación en la Asociación Gremial Minera de Andacollo y en Sonami, desde donde han impulsado iniciativas destinadas a fortalecer la pequeña minería, incorporar nuevas tecnologías y generar oportunidades para los productores de la zona.
El compromiso gremial, iniciado por Beltrán Amenábar, continúa actualmente de la mano de Ximena y Francisco Amenábar, quienes han mantenido una participación activa en la representación y fortalecimiento de la pequeña minería. Según Sonami, esta trayectoria constituye un ejemplo de colaboración y servicio dentro de la actividad.
El reconocimiento también trasciende el ámbito estrictamente minero. La propia comunidad de Andacollo ha destacado el aporte de la familia al desarrollo local a través de distintos homenajes que mantienen sus nombres presentes en la comuna. Entre ellos se encuentra la Escuela de El Manzano, denominada Luis Amenábar Ossa, además de la costanera y una plaza que llevan el nombre de Beltrán Amenábar Carvallo, como parte de la memoria que vincula a la familia con la historia minera y el desarrollo de Andacollo.
Con este premio, Sonami pone en valor una trayectoria que ha estado ligada a la minería y al crecimiento de Andacollo, manteniendo viva una tradición que ha pasado de generación en generación y que continúa formando parte de la identidad productiva de la Región de Coquimbo.