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Desierto Florido 2026: podría repetir intensidad récord de 1997
Las recientes lluvias en el norte de Chile abren la puerta a un Desierto Florido de proporciones excepcionales para 2026, con una magnitud que podría igualar o incluso superar el fenómeno histórico de 1997. Se espera que las primeras floraciones comiencen a manifestarse durante la primera quincena de septiembre, ofreciendo un espectáculo natural sin precedentes en décadas.
Las precipitaciones que cayeron sobre las regiones de Coquimbo y Atacama fueron clave para activar la vasta reserva de semillas y bulbos que dormitan bajo la superficie del desierto. Según proyecciones de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), el despliegue floral podría cubrir una asombrosa extensión de hasta 15 mil kilómetros cuadrados, visible en sectores como Huasco, Freirina, Vallenar, Caldera, Copiapó y Chañaral.
El biólogo ambiental e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad, Darío Moreira, confirmó que las condiciones actuales son propicias para un evento comparable al de 1997, considerado uno de los más destacados. «Un fenómeno como el que ocurrió en el año 97 podría también darse ahora, porque hay un banco de semillas importante disponible y también las condiciones de humedad han sido súper favorables», explicó Moreira.
Hidrológicamente hablando, las quebradas han bajado, los ríos han corrido desde la región de Coquimbo hasta parte de Antofagasta, entonces perfectamente podría darse un fenómeno similar.
El académico de la Universidad de Santiago destacó el impacto de las lluvias en el territorio. Se estima que la mayor intensidad del Desierto Florido se alcanzaría en octubre, con una posible extensión hasta noviembre, aunque estas fechas podrían variar según las nuevas precipitaciones.
La duración del fenómeno no será uniforme, ya que dependerá de factores locales como la humedad y la temperatura. Para los interesados en presenciar este evento, se recomienda visitar puntos clave como el Parque Nacional Llanos de Challe, cerca de Vallenar, y el Parque Nacional Desierto Florido, al sur de Copiapó.
Moreira recordó que entre 800 y 1.000 especies vegetales componen la flora de las zonas áridas de Atacama y Antofagasta, y que entre 200 y 230 de ellas podrían florecer. Ante la esperada afluencia de visitantes, el especialista hizo un llamado a la responsabilidad: «Estas idas masivas hacia los lugares, sobre todo con vehículos, pueden terminar compactando el suelo, pisoteando la zona y eso hace que la germinación no ocurra, porque se destruyen las plantas y las semillas también», advirtió.
Es crucial que los visitantes observen este espectáculo con cuidado para preservar su belleza y biodiversidad, evitando comportamientos que puedan dañar este frágil ecosistema, como los denunciados en ocasiones anteriores cuando avionetas aterrizaron ilegalmente. Puedes leer más sobre denuncias de aterrizajes ilegales en el Desierto Florido.