EN LA REGIÓN DE COQUIMBO
Ficha FIBE: más de 1.500 familias catastradas, pero solo una vivienda entregada
Las intensas precipitaciones que en julio azotaron a la Región de Coquimbo desencadenaron una emergencia de proporciones.
Y a pesar del despliegue y del arduo trabajo de las autoridades regionales, ministeriales y municipales, la magnitud de los daños ha rebasado los esfuerzos iniciales. Es más, la situación sigue siendo crítica y la falta de recursos mantiene en vilo a cientos de familias que lo perdieron todo.
El drama más complejo que enfrentan los damnificados es la pérdida total o parcial de sus hogares. Sin embargo, este es precisamente el punto donde los avances han sido más lentos. La entrega de viviendas de emergencia presenta graves problemas de agilidad y aunque ya se han completado más de 1.500 fichas de Información Básica de Emergencia (FIBE), hasta la fecha solo se ha concretado la entrega de una única solución habitacional en la comuna de Punitaqui.
El director regional de SENAPRED, Ángelo Hernández, explicó la razón detrás de esta demora. “Hasta el momento se ha entregado solo una vivienda que es en Punitaqui, porque es el único Alfa que hemos recibido de parte de los municipios", afirmó.
El titular del organismo técnico detalló que los equipos locales concluyeron recién hace unos días el levantamiento de las fichas en terreno y que actualmente atraviesan una fase clave. "Ahora están en el proceso de evaluación de los terrenos para ver si están en una zona de riesgo o no, porque no podemos entregar una vivienda de emergencia si no está en un sector exento de una afectación por un evento similar u otro de distintas características", enfatizó Hernández.
En ese sentido, el proceso requiere de un análisis técnico minucioso. Según la autoridad, los municipios deben trabajar en directa coordinación con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Una vez definidos los parámetros de habitabilidad, las municipalidades gestionarán los requerimientos necesarios o evaluarán alternativas como subsidios de arriendo u otras herramientas estatales, permitiendo que las familias reubiquen sus hogares de forma segura si sus terrenos originales no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad.