Ante recorte de crecimiento del Banco Central

“Profunda preocupación”: Gremios piden medidas para reactivar la economía

Representantes de distintos sectores productivos advirtieron que el menor crecimiento proyectado para 2026 refleja un escenario de estancamiento que golpea especialmente a las pymes, el empleo y el consumo. Entre las medidas planteadas destaca destrabar la inversión y utilizar los recursos de reconstrucción para dinamizar la actividad.
En su informe, el Banco Central redujo significativamente su estimación de crecimiento para Chile. (Foto: Cedida)
En su informe, el Banco Central redujo significativamente su estimación de crecimiento para Chile. (Foto: Cedida)
jueves 10 de septiembre de 2026

La corrección a la baja de las proyecciones de crecimiento para la economía chilena generó preocupación entre los gremios productivos de la Región de Coquimbo, quienes advirtieron que el escenario descrito por el Banco Central da cuenta de dificultades que ya se estarían reflejando en la actividad económica local.

En su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, el instituto emisor redujo significativamente su estimación de crecimiento para Chile durante 2026, situándola en un rango de entre 0,25% y 0,75%, en un escenario marcado además por un menor dinamismo de la demanda interna y un deterioro de las condiciones del mercado laboral.

Para Ricardo Guerrero, gerente de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional de Coquimbo (CIDERE), la revisión de las perspectivas constituye principalmente un reconocimiento de una situación que ya resulta evidente para el sector productivo.

“La rebaja en la proyección de crecimiento para el presente año viene a sincerar lo que es evidente, nada más. Tenemos una situación de estancamiento que obedece a varios factores, tanto de corto como de largo plazo”, sostuvo.

En ese sentido, planteó que uno de los principales desafíos pasa por generar mejores condiciones para la inversión privada y recuperar la confianza de los actores económicos.

“Lo más importante ahora es perseverar en lo que hemos señalado ya reiteradamente: destrabar obstáculos a la inversión privada, dar señales de confianza y estabilidad, recuperar la infraestructura dañada por catástrofes naturales”, señaló Guerrero.

El gerente de CIDERE también llamó a aprovechar instrumentos que, a su juicio, podrían contribuir a reactivar la actividad, entre ellos las oportunidades asociadas a la Ley de Reconstrucción y el nuevo proyecto de reforma al mercado de capitales anunciado por el gobierno.

A ello sumó la necesidad de revisar las condiciones del mercado laboral. Según explicó, “sería ideal también avanzar en medidas que le quiten rigidez al mercado del trabajo”, argumentando que algunas de las reformas implementadas durante los últimos años han incrementado los costos asociados a la contratación, afectando al empleo y, posteriormente, al consumo.

Preocupación por las pymes

Una mirada similar, aunque con especial énfasis en el impacto sobre las pequeñas y medianas empresas, manifestó Marcos Carrasco, presidente de la Multigremial de la Región de Coquimbo.

El dirigente afirmó que existe una “profunda preocupación” frente al diagnóstico entregado por el Banco Central, considerando no solo la menor proyección de crecimiento, sino también el comportamiento del empleo, el consumo y el impacto que podrían generar factores externos sobre la economía nacional.

“La significativa corrección a la baja de la proyección de crecimiento para 2026, el deterioro del mercado laboral, la menor dinamización de la demanda, el impacto adicional del alza de los combustibles y de los eventos climáticos adversos configuran un escenario complejo que golpea con especial intensidad a las pymes, a los trabajadores independientes y a muchas familias de nuestra región”, sostuvo.

Carrasco relevó además el papel que cumplen las pequeñas y medianas empresas en la economía regional, particularmente en sectores como el turismo, comercio, agricultura, pesca y los servicios vinculados a la minería.

En este contexto, advirtió que la combinación entre menor consumo e incertidumbre económica puede poner en riesgo la continuidad de emprendimientos y fuentes laborales.

“Las pequeñas y medianas empresas son el sostén del empleo local y de las cadenas productivas regionales. La contracción del gasto interno y la incertidumbre que describe el Banco Central ponen en riesgo la continuidad de numerosos emprendimientos y puestos de trabajo”, afirmó.

Ante este escenario, desde la Multigremial plantearon la necesidad de que las autoridades adopten medidas de manera rápida y coordinada, apuntando particularmente a apoyar a las empresas que enfrentan mayores dificultades de liquidez y a preservar los puestos de trabajo.

El dirigente sostuvo que no basta con esperar una recuperación futura de la economía, por lo que llamó a implementar acciones concretas que permitan dinamizar la actividad regional.

En esa línea, propuso aprovechar la inversión pública contemplada en la Ley de Reconstrucción como una herramienta para generar movimiento económico en la región, además de impulsar medidas destinadas a aliviar la situación financiera de las empresas.

“El tiempo para actuar es ahora: de ello depende el sostener miles de pymes y el bienestar de muchas familias de nuestra región”, enfatizó Carrasco.