TRAS SU FALLECIMIENTO
El Limarí despide a Sergio Galleguillos Álvarez y recuerda su calidad humana
Por: Martha Hecherdorsf
Para quienes compartieron con Sergio Antonio Galleguillos Álvarez, su recuerdo está ligado a su experiencia como abogado y al respeto con que trataba a los demás. Su fallecimiento ha reunido las expresiones de pesar de las municipalidades de Ovalle y Combarbalá y del Colegio San Viator, instituciones que fueron parte de su vida profesional y familiar.
En Ovalle fue funcionario y asesor jurídico municipal. En Combarbalá encabezaba la Unidad Jurídica desde fines de abril de este año. Detrás de esos cargos, quienes trabajaron con él describen a un hombre amable, respetuoso y comprometido con sus responsabilidades.
UN COMPAÑERO CERCANO
El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, recordó a Sergio Galleguillos desde la experiencia de haber compartido con él como compañero de trabajo en el municipio. Esa cercanía, explicó, hace que su fallecimiento represente una pérdida especialmente sentida.
“Sergio no fue solamente un destacado asesor jurídico, sino también una persona de una calidad humana enorme, siempre amable y dispuesto a compartir con los demás”, expresó.
En su recuerdo, Vega destacó el respeto y el cariño con que el abogado se relacionaba con los funcionarios. Señaló que guardaba de él la imagen de un buen compañero, cuyo trato contribuía a hacer agradable la jornada laboral.
“De él guardo los mejores recuerdos, porque era de esas personas que dejan una huella bonita donde pasan”, afirmó.
Ese reconocimiento también se extendió a su desempeño profesional. El alcalde valoró sus conocimientos y experiencia, junto con la seriedad con que asumía sus responsabilidades. “En lo profesional, era muy aplicado, responsable y comprometido con su trabajo”, sostuvo.
Para Vega, ambas dimensiones forman parte de su legado en la institución: una trayectoria que merece reconocimiento y una manera de relacionarse con los demás que sus antiguos compañeros recordarán especialmente.
SU ÚLTIMA ETAPA DE SERVICIO
A fines de abril, Galleguillos se integró a la Municipalidad de Combarbalá por invitación de la alcaldesa Marta Angélica Carvajal. Desde la jefatura de la Unidad Jurídica trabajó directamente con ella y con el jefe de gabinete, convirtiéndose, según la autoridad, en un colaborador de confianza.
La alcaldesa relató que compartieron el propósito de mejorar la atención a los vecinos, especialmente a las familias de sectores rurales. En ese trabajo, valoró su experiencia y el apoyo que le brindó en la gestión y en las discusiones del Concejo Municipal.
Para Carvajal, los meses que alcanzaron a trabajar juntos fueron suficientes para reconocer su aporte. “En el poquito tiempo que estuvo fue una persona muy importante, una gran esperanza, nos dio mucha tranquilidad”, expresó.
Su despedida también estuvo marcada por el reconocimiento a su lealtad, su fe y su disposición para servir. La alcaldesa transmitió sus condolencias a su esposa, hijos, familiares y compañeros.
UNA VIDA VINCULADA A SAN VIATOR
Fuera del ámbito municipal, el Colegio San Viator recordó una relación que había comenzado mucho antes, durante su etapa escolar. Galleguillos fue alumno del establecimiento y regresó años después como apoderado de sus hijos Sergio, Guglielmo y Alberto.
Entre 2006 y 2008 presidió el Centro General de Padres y Apoderados. Así, su paso por el colegio no quedó limitado a los años de estudiante, sino que continuó con la formación de sus hijos y la representación de otras familias.
La comunidad educativa a travéz de sus redes sociales manifestó que “agradecemos el compromiso, servicio y cariño que manifestó hacia nuestro Colegio en diferentes momentos de su vida”.
El reconocimiento del establecimiento se suma al de quienes compartieron con él en el trabajo. Para el alcalde Vega, ese recuerdo tiene una expresión sencilla: “Siempre fue un buen compañero y una buena persona”.