MÁS ALLÁ DEL "18"
Agrupaciones de Ovalle suman nuevos bailarines y mantienen viva la cueca todo el año
Un semillero de 16 participantes en Ecos del Valle y la incorporación reciente de unos siete niños en Alma Chilena muestran cómo las agrupaciones de cueca de Ovalle están formando nuevos bailarines. A pocos días del 18, sus representantes describen una mayor actividad en septiembre, sostenida por la enseñanza, la preparación de coreografías y el esfuerzo de las familias durante todo el año.
Con 14 años de trayectoria, Alma Chilena reúne actualmente a 38 integrantes y cuenta con tres profesores. Su presidenta, Carolina Ramos, explica que la agrupación nació para dar a los niños la oportunidad de bailar sin exigir conocimientos previos ni realizar audiciones de ingreso.
“Darles la oportunidad a todos”, resumió la dirigenta. Según relata, una experiencia que vivió con sus hijos durante una audición la motivó a crear un espacio donde pudieran incorporarse quienes tuvieran interés en aprender.
El cariño por la tradición acompaña ese propósito. “Si usted me hace hablar de la cueca, me lleno de emoción”, expresó Ramos. Para ella, enseñar también es transmitir ese vínculo: “Nuestra cueca es hermosa, es maravillosa, es nuestra danza”.
La enseñanza combina las bases de la cueca con la preparación de coreografías. Mantener esa labor también implica conseguir vestuario y organizar actividades para financiarlo. Ramos señala que postulan a proyectos y que recientemente adjudicaron uno con el que encargaron buzos para los integrantes.
“Hacemos completadas, hacemos muchas actividades para juntar los vestuarios porque en realidad es caro”, explicó. A ese esfuerzo se suma el acompañamiento de los padres para que sus hijos participen en presentaciones y competencias.
Un nuevo semillero
Desde enero de este año, Ecos del Valle desarrolla otra experiencia de formación. Katherine Valenzuela, integrante del club, cuenta que comenzaron con bailarines que ya tenían conocimientos y con un enfoque principalmente competitivo. Su elenco principal reúne a 32 personas.
El 5 de septiembre ampliaron ese trabajo con el inicio de un semillero de 16 participantes, dirigido a niños que todavía no sabían bailar cueca. La intención es que, después de un proceso de aprendizaje, puedan avanzar hacia el elenco principal, según su preparación e interés.
Valenzuela estima una etapa inicial de unos seis meses y destaca que la formación requiere atender el ritmo de cada participante. Junto con la técnica, señala, buscan enseñar valores. “Siempre marcando lo que es la disciplina, la humildad y el respeto”, comentó.
De igual forma destaca la alegría que les producen los mensajes de personas que ven a sus bailarines como referentes y quieren aprender de ellos. “Ha sido súper bueno, súper gratificante”, expresó Valenzuela al describir la experiencia de enseñar a los niños.
Septiembre activo
En Alma Chilena, septiembre también ha traído nuevos interesados. Ramos afirma que durante estas fechas aumenta la demanda por aprender y cuenta que recibió recientemente a unos siete niños, algunos sin experiencia previa. Su incorporación implica acompañar sus primeros pasos y conseguir vestuario para que puedan participar.
En Ecos del Valle, el movimiento de este mes se expresa especialmente en las invitaciones para actuar ante distintos públicos. “En septiembre sobre todo pasa esto, que llegan muchas invitaciones de empresas”, señaló Valenzuela, quien también menciona solicitudes de jardines infantiles y colegios.
Para Ramos, de Alma Chilena, enseñar es compartir con otros niños el amor por la cueca que une a su familia. Su deseo es que el baile siga encontrando nuevas generaciones que lo hagan suyo y lo transmitan a quienes vengan después: “Que no se pierdan nuestras tradiciones, que sigan nuestras tradiciones”, expresó.
Quienes deseen conocer sus actividades y próximas presentaciones pueden seguir en redes sociales a las agrupaciones bajo los nombres “Alma_chilena” y "Clubecosdelvalle”.