CONECTIVIDAD INTERNACIONAL
Demora en la apertura de Agua Negra preocupa al comercio de ambos lados de la cordillera
La postergación de la apertura del paso internacional de Agua Negra hasta enero encendió las alertas en el sector turístico de la Región de Coquimbo, pero también en la provincia argentina de San Juan que espera la llegada de viajeros nacionales. La demora, provocada por las complejas condiciones que dejó el invierno en la alta cordillera, amenaza con reducir el flujo de visitantes hacia ambos lados durante diciembre, un período relevante para el comercio, la hotelería y la gastronomía de ambos territorios.
En efecto, hace unas semanas atrás se anunció que el paso no se va a abrir antes del 1 de enero. Ello generó preocupación en el sector turístico, que tiene como antecedente el movimiento registrado durante la última temporada. Entre 2025 y 2026, se contabilizaron 73.317 cruces de personas y 12.317 de vehículos por Agua Negra. De ese total, 38.573 ingresos correspondieron a personas provenientes desde Argentina, cifras que reflejan la importancia de esta conexión para el desplazamiento de visitantes entre ambos países.
No obstante, en distintos sectores de la alta cordillera se acumularon cerca de ocho metros de nieve, a lo que se suman aludes, derrumbes y remociones en masa que han afectado la ruta 41 y dificultado las labores de despeje en ambos lados de la cordillera.
Impacto en San Juan
Ante este escenario, en el Departamento de Iglesia, en la Provincia de San Juan, también observan con preocupación las consecuencias que tendrá la demora en la apertura de Agua Negra.
Fanny Pernas, secretaria de Turismo, Cultura y Deportes de esa localidad, explicó que la apertura del paso representa una oportunidad para recibir visitantes desde Chile o que cruzan hacia nuestro país utilizando la zona como parte de sus recorridos.
“Sin duda, para nosotros el tener la apertura del paso internacional genera un impacto en el turismo muy importante para Iglesia, de gente que está de paso pero que suele quedarse a dormir una noche, cenar, almorzar, hacer gastos dentro del departamento y, por supuesto, la gente que a veces elige pasar unos días acá y después cruzar al país vecino”, sostuvo.
La autoridad reconoció que la postergación tendrá efectos en la actividad local, aunque subrayó que la seguridad de los viajeros debe ser prioritaria frente a las dificultades que presenta la cordillera.
“Por supuesto también comprendemos que en esta decisión prima la seguridad de todas las personas, teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas que no hacen posible tener el paso abierto para el mes de noviembre, como es habitual la apertura a fines de noviembre, principios del mes de diciembre”, indicó.
Pernas manifestó su expectativa de que el camino pueda habilitarse en enero, de manera que se recupere el flujo de turistas que habitualmente transitan por el departamento o se dirigen hacia Chile.
Comercio y hotelería los más afectados
Una preocupación similar expresó el empresario sanjuanino, Carlos Paroli, quien calificó como lamentable el retraso y advirtió que sus efectos se sentirán a ambos lados de la frontera, tanto en la Región de Coquimbo como en San Juan.
El empresario recordó que durante la temporada anterior se registró un importante movimiento de turistas en dirección a La Serena, mientras que también hubo visitantes chilenos que viajaron hacia territorio argentino. Ese intercambio, afirmó, genera beneficios para distintos rubros económicos.
“Todo eso, como se sabe, trae aparejado un beneficio para el comercio, la hotelería, los restaurantes. Y no es bueno que se demore todo esto”, señaló.
Paroli agregó que la zona de Cuyo, particularmente Mendoza y San Juan, recibe habitualmente turistas chilenos que utilizan el paso de Agua Negra y el de Los Libertadores. Sin embargo, sostuvo que la nieve también ha afectado la conectividad entre ambos países por esta última vía.
A su juicio, la demora vuelve a poner en evidencia la necesidad de avanzar en soluciones de conectividad de largo plazo. En ese contexto, cuestionó que el proyecto del túnel de Agua Negra continúe sin avances concretos.
“Lamentablemente, el proyecto del túnel sigue stand by y no tenemos ni novedades en el desarrollo del mismo. Siguen hablando, siguen haciendo estudios de factibilidad, pero finalmente no se concreta nada”, afirmó. Además, advirtió que, incluso si la iniciativa llegara a materializarse, su construcción requeriría un período prolongado.
Beneficio de las nevadas
Pese a las consecuencias económicas que se anticipan para el turismo, el empresario planteó que el escenario también debe analizarse considerando los efectos positivos de las precipitaciones para la disponibilidad de agua en la zona.
Paroli recordó que San Juan y Mendoza venían de años con nevadas escasas, por lo que las acumulaciones registradas durante este invierno representan una oportunidad para recuperar los niveles de los embalses y diques, fundamentales para el riego de viñedos y otras plantaciones.
“Necesitábamos que los tranques, los diques se compongan de una vez por todas y logren niveles de agua que son muy buenos para el regadío de los viñedos y de todas las plantaciones que hay en estas dos zonas de San Juan y Mendoza”, explicó.
Con la apertura proyectada recién para enero, el turismo binacional enfrenta así un comienzo de temporada condicionado por la situación de la cordillera.