Tras casi ocho años ausentes
La Serena confirma el regreso de fuegos artificiales: Coquimbo los descarta
Tras varios años sin fuegos artificiales para recibir el Año Nuevo, La Serena volverá a apostar por este espectáculo, que no se realiza desde enero de 2019. La alcaldesa Daniela Norambuena confirmó la decisión como parte de una estrategia para recuperar el atractivo turístico de la capital regional, en medio de las inquietudes del sector por la disminución de visitantes argentinos y la demora en la apertura del paso de Agua Negra.
“Es una gran sorpresa para la comuna de La Serena, porque los gremios lo han solicitado, porque los serenenses también lo quieren y porque esperamos que vengan muchos turistas para que comiencen el verano acá. Vamos a tener fuegos artificiales para Año Nuevo, que se podrán disfrutar en la playa y que incorporarán nueva tecnología antiestrés para nuestras mascotas”, afirmó.
La jefa comunal también anunció la entrega gratuita de audífonos antirruido para niños y adultos con sensibilidad auditiva, como parte de las medidas que busca implementar para reducir los efectos del espectáculo. Por ahora, el municipio se encuentra desarrollando los procesos administrativos internos y evaluando alternativas para compatibilizar la celebración con el bienestar de las personas y los animales.
La iniciativa cuenta con el respaldo de representantes de los sectores turístico y gastronómico, que ven en el evento una oportunidad para atraer visitantes, fortalecer el comercio y contribuir a la economía local.
Coquimbo prioriza otras necesidades
Una postura distinta manifestó el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, quien cuestionó que la discusión se centre en el regreso de la pirotecnia cuando, a su juicio, existen otras necesidades que requieren atención y recursos.
“Hoy tenemos otras prioridades. Entendemos que algunos estén más preocupados de los fuegos artificiales que de los recortes presupuestarios que enfrentará el Gobierno Regional, de los niños que se quedarán sin computadores, de los recursos absolutamente insuficientes para la reconstrucción o de la disminución del presupuesto para tenencia responsable de mascotas”, señaló.
En esa línea, el jefe comunal sostuvo que la prioridad debe estar puesta en la recuperación de la comuna y en el desarrollo de actividades que mantengan su atractivo turístico.
“Ya tendremos tiempo para evaluar qué haremos a fin de año. Coquimbo ha demostrado que el verano se vive en Coquimbo, con grandes eventos, actividades masivas y una capacidad de organización que nos ha posicionado como un destino turístico de primer nivel. Hoy nuestra prioridad es levantar Coquimbo, no competir por quién lanza más fuegos artificiales”, enfatizó.
Ovalle tambien se resta
En Ovalle, en tanto, la decisión ya está tomada. El alcalde Héctor Vega confirmó que el municipio descartó completamente la realización de fuegos artificiales para recibir el nuevo año, argumentando que los recursos deben destinarse a necesidades prioritarias de la comuna.
“Como municipio, hemos descartado completamente la realización de fuegos artificiales en Ovalle para este año. Tenemos que ser responsables con los recursos municipales y priorizar las necesidades de nuestra comuna”, indicó.
La autoridad también puso énfasis en las consecuencias que estos espectáculos pueden tener en determinados grupos de la población.
Concejales analizan escenario
En La Serena, el concejal Cristian Marín valoró la posibilidad de recuperar actividades que contribuyan a atraer visitantes, aunque recalcó que la iniciativa debe contar con garantías y medidas concretas para resguardar a la población.
“Recuperar actividades que atraigan turistas a La Serena puede ser positivo para el comercio, la gastronomía y el empleo local. Sin embargo, como concejal, considero fundamental que esta iniciativa se desarrolle con responsabilidad, con un financiamiento claro y resguardando el bienestar de las personas, especialmente de los niños y niñas, de quienes tienen sensibilidad auditiva y de nuestras mascotas”, señaló.
El edil también puso énfasis en la necesidad de respaldar técnicamente las medidas anunciadas para reducir los efectos del espectáculo, advirtiendo que el impulso turístico debe ir más allá de una celebración puntual.
P,or su parte, el concejal de Coquimbo, Felipe Carrazana valoró que los gremios turísticos hayan planteado la posibilidad de recuperar los fuegos artificiales, considerando el escenario que enfrenta el sector ante la disminución de visitantes argentinos y la demora en la apertura del paso de Agua Negra.
“Hoy necesitamos iniciativas que contribuyan a reactivar la economía, atraer visitantes y apoyar al comercio local. Coquimbo debe evaluar alternativas que permitan fortalecer su actividad turística”, planteó.
En ese contexto, el edil consideró que la decisión de La Serena también abre una discusión para la comuna-puerto. Además, advirtió que la reactivación no puede depender exclusivamente de una celebración de Año Nuevo y llamó a fortalecer la promoción turística regional.
“Creo que la promoción turística de SERNATUR requiere mejoras, mayor dinamismo y una estrategia que permita posicionar de mejor manera a la Región de Coquimbo. No basta con esperar que lleguen los turistas: tenemos que generar condiciones, experiencias e iniciativas concretas para que quieran visitarnos y volver”, afirmó.
Una mirada diferente planteó el también concejal de Coquimbo, Jairo Muñoz, quien reconoció la necesidad de apoyar al sector turístico, pero advirtió que la eventual realización de un espectáculo pirotécnico debe considerar tanto sus costos como las preocupaciones de la comunidad.
“Entiendo perfectamente la necesidad del sector turístico de reactivarse y compensar el impacto económico que genera el cierre de Agua Negra. Sin embargo, no podemos ignorar la legítima preocupación de las agrupaciones animalistas y de las familias de personas con TEA ante el impacto de la pirotecnia”, puntualizó.