Alza de tasas en Estados Unidos golpea al sistema

Desplome del Fondo E abre interrogantes sobre su impacto en futuras jubilaciones

Académico de la Universidad de los Andes atribuyó el retroceso a la exposición a instrumentos de largo plazo y derivados vinculados a las tasas de interés de Estados Unidos. Aunque el fondo más conservador acumuló una caída real de 10,39% entre enero y septiembre, sostuvo que el efecto en las jubilaciones podría ser considerablemente menor.
Aunque el Fondo E es el más conservador, acumuló una caída real de 10,39% entre enero y septiembre de este año. (Foto: El Día)
Aunque el Fondo E es el más conservador, acumuló una caída real de 10,39% entre enero y septiembre de este año. (Foto: El Día)
martes 20 de octubre de 2026

La fuerte caída que ha experimentado el Fondo E de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), considerado el multifondo más conservador del sistema previsional chileno, abrió interrogantes sobre las estrategias de inversión utilizadas y sus eventuales consecuencias para quienes están próximos a jubilarse.

De acuerdo con los datos de la Superintendencia de Pensiones, este fondo registró una rentabilidad real negativa de 10,39% entre enero y septiembre de 2026, luego de retroceder 4,92% durante el último mes del período. El resultado se produjo en medio de un escenario internacional marcado por el aumento de las tasas de interés y las pérdidas en instrumentos de renta fija.

Para Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, una de las claves para entender este resultado está en la relación entre las tasas de interés y el precio de los bonos, además de la exposición que las administradoras asumieron mediante instrumentos financieros derivados.

“La caída del Fondo E se debe básicamente a una inversión en instrumentos de largo plazo que se han visto afectados por un aumento en la tasa de interés. Hay una relación inversa entre los aumentos en las tasas de interés y los precios de los bonos”, explicó.

En términos simples, cuando las tasas de interés suben, los bonos emitidos anteriormente, cuyas condiciones pueden resultar menos atractivas frente a las nuevas tasas, tienden a perder valor en el mercado. Este efecto impacta especialmente a los instrumentos de mayor duración, es decir, aquellos más sensibles a las variaciones de las tasas.

A ello se suma el uso de instrumentos derivados, que permiten modificar la exposición de una cartera a los movimientos de las tasas de interés sin necesidad de comprar o vender directamente todos los activos involucrados.

Según Román, estas operaciones aumentaron la sensibilidad de las inversiones frente a los cambios del mercado. La estrategia apuntaba a beneficiarse de una eventual disminución de las tasas estadounidenses, escenario que finalmente no se materializó como se esperaba.

“Si la apuesta era a que cayeran las tasas de interés, hubieran tenido una ganancia mayor, pero en este caso fue exactamente al revés”, sostuvo.

El riesgo para quienes están próximo a jubilar

Más allá de las pérdidas registradas, el académico planteó que uno de los principales puntos que deben analizar las autoridades es si resulta adecuado que un fondo destinado a afiliados que buscan una menor exposición al riesgo pueda incrementar su sensibilidad a las fluctuaciones financieras mediante este tipo de operaciones.

“¿Es posible que el Fondo E aumente su exposición, siendo que naturalmente debieran caer en el Fondo E las personas que están próximas a jubilar? Es una pregunta que tiene que resolver la autoridad”, indicó.

En ese sentido, agregó que, si se determina que este tipo de estrategias no resulta razonable para un fondo de estas características, podría ser necesario limitar el uso de determinados instrumentos de inversión.

El debate adquiere especial relevancia debido a que las personas que están próximas a pensionarse cuentan con un horizonte más acotado para recuperar eventuales pérdidas antes de comenzar a recibir sus jubilaciones. Por ello, las fluctuaciones de sus ahorros previsionales pueden tener consecuencias importantes al momento de determinar el monto de sus beneficios.

Sin embargo, Román hizo una distinción entre la caída experimentada por el fondo y la variación que podría tener la pensión de una persona que se jubila en este período.

Por otro lado, el economista advirtió que una disminución cercana al 10% en el valor de un fondo previsional no implica necesariamente que las pensiones deban reducirse en ese mismo porcentaje.

Esto se debe, entre otros factores, a que el monto final de una jubilación depende de la modalidad elegida y de las condiciones financieras que determinan el beneficio. En el caso de las rentas vitalicias, por ejemplo, las compañías de seguros de vida también consideran las tasas de interés y las alternativas de inversión disponibles para respaldar los pagos futuros.

“Distinto es que caiga el fondo a que las pensiones disminuyan en esa misma proporción. ¿Por qué? Porque si las tasas de interés aumentaron, las compañías de seguros de vida, que son las que ofrecen las rentas vitalicias, también pueden optar a instrumentos que dan una mayor rentabilidad”, explicó.