TRAS DOS DÍAS DE EXPEDICIÓN EN MONTE PATRIA

Cinco montañistas del Limarí alcanzan la cumbre del Tulahuén a 3.469 metros de altura

Seis integrantes de la Rama de Montaña del Club Andino del Limarí participaron en la travesía realizada durante el Día de los Cerros, de los cuales cinco consiguieron llegar a la cima. La expedición incluyó cinco horas de caminata hasta el campamento alto y un ascenso final de tres horas y media. El esfuerzo físico, los paisajes de la precordillera y el encuentro con otros montañistas marcaron la experiencia.
Cinco montañistas del Limarí alcanzaron la cumbre del Tulahuén, a 3.469 metros de altura.
Cinco montañistas del Limarí alcanzaron la cumbre del Tulahuén, a 3.469 metros de altura.
martes 20 de octubre de 2026

Por: Martha Hecherdorsf

Cinco de los seis montañistas del Club Andino del Limarí que participaron en una expedición al cerro Tulahuén, en Monte Patria, lograron alcanzar su cumbre a 3.469 metros de altura. El ascenso, realizado durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre en el marco del Día de los Cerros, demandó dos jornadas de caminata, una noche de campamento y un importante esfuerzo físico por parte de los participantes. Carola Miranda, representante del club, explicó que el desafío fue planificado considerando la seguridad de los participantes.

DOS DÍAS EN LA MONTAÑA

La jornada comenzó el sábado a las 06:00 horas, cuando el grupo inició el viaje hacia Tulahuén. Antes de internarse en la zona cordillerana, los participantes realizaron el registro correspondiente ante Carabineros, donde entregaron la planificación, la nómina de integrantes y sus contactos de emergencia. Luego se dirigieron hacia el sector del Tallán de Tulahuén, donde previamente habían coordinado el acceso por un camino utilizado para faenas mineras.

Tras llegar alrededor de las 10:00 horas a un campamento minero, los montañistas iniciaron una caminata de aproximadamente cinco horas, trasladando sus carpas, alimentos y otros implementos.

La expedición estuvo integrada por María Coello Mora, Alejandro Ramírez Rojas, Clemente Anes Tapia, Claudio Artal Tapia, Carola Miranda Araya y Álvaro Tapia Cisternas. La planificación y logística estuvieron a cargo de Alejandro, Álvaro y Carola, quienes destacaron la importancia de la preparación y el trabajo en equipo para concretar el desafío.

Cerca de las 15:00 horas alcanzaron el campamento base, ubicado a 2.616 metros sobre el nivel del mar, donde instalaron sus carpas y descansaron antes del ascenso programado para la mañana siguiente. 

Una de las principales exigencias fue trasladar el equipamiento necesario para permanecer dos días en el sector. Miranda explicó que durante la primera jornada debieron cargar mochilas que pesaban entre 18 y 22 kilos, esfuerzo al que se sumaron las condiciones propias del terreno y las horas de desplazamiento. Varios integrantes ya conocían la ruta, pero igualmente debieron planificar la travesía.

El recorrido también permitió a los montañistas disfrutar de los paisajes naturales de la precordillera. Durante la travesía observaron cóndores sobrevolando el sector, dos el sábado y tres el domingo, además de cerros que destacan por el intenso verde de su vegetación. Uno de los momentos más especiales fue el paso junto a una cascada, donde pudieron apreciar de cerca la presencia del agua en medio de la montaña.

“Hay una cascada donde casi pasamos a los pies de ella y escuchar ese ruido refrescante del agüita es maravilloso”, relató Miranda, quien describió estos encuentros con la naturaleza como parte de una experiencia de profunda conexión con el entorno. 

ENCUENTRO ENTRE MONTAÑISTAS

Otro de los momentos que destacó ocurrió el sábado, cuando la delegación coincidió en el campamento alto con un grupo de montañistas de Monte Patria que regresaba de haber alcanzado la cumbre. El encuentro permitió compartir experiencias antes de que los integrantes del Club Andino del Limarí emprendieran su propio ascenso a la mañana siguiente.

“Entre montañeros se da eso del compañerismo. Nos potenciamos entre nosotros mismos, nos felicitamos”, expresó Miranda. A su juicio, encontrarse con personas que comparten esta actividad fue una de las experiencias más valiosas de la conmemoración del Día de los Cerros.

LA CUMBRE A LAS 09:30 HORAS

El domingo comenzó temprano. Los integrantes se levantaron a las 05:00 horas y, una hora más tarde, emprendieron el ascenso desde el campamento alto. A las 09:30 horas, después de aproximadamente tres horas y media de recorrido, cinco de los seis participantes habían conseguido llegar al punto más alto del cerro, ubicado a 3.400 metros de altura.

“Fue emocionante porque es un cerro no menor”, recordó Miranda. Desde la cima, agregó, pudieron contemplar amplias vistas de la precordillera y el valle del Limarí.

La representante del club destacó que alcanzar la cumbre exigió resistencia y constancia, pese a que el clima acompañó durante gran parte de la salida. “Las jornadas son intensas. Se requiere de un gran esfuerzo físico donde en realidad uno ahí se pone a prueba”, señaló, aludiendo al peso que trasladaron durante la aproximación y al cansancio que supone avanzar por la montaña.

La satisfacción, explicó, tuvo una dimensión personal. “Aquí nos deja la humildad. Nos recarga el alma y sentimos una energía limpia”, afirmó al describir lo que significó alcanzar la cima y contemplar el entorno desde esa altura. El logro llegó, además, en una fecha vinculada a la valoración y el conocimiento de las montañas.

DESCENSO Y PRÓXIMOS DESAFÍOS

Tras alcanzar la cima, los participantes regresaron al campamento, retiraron sus carpas y continuaron el descenso. De acuerdo con Miranda, el tiempo nublado y las temperaturas más frescas favorecieron el retorno, especialmente luego del esfuerzo realizado durante las dos jornadas.

La Rama de Montaña mantiene un calendario de actividades realizadas cada mes, aunque los destinos se ajustan según el pronóstico meteorológico. Miranda explicó que, cuando las condiciones no permiten realizar una ruta, evalúan alternativas para mantener las salidas de práctica. Asimismo, invitó a quienes tengan interés en el montañismo a acercarse al club, conocer su trabajo y aprender sobre la preparación que requiere este tipo de expediciones.

Cinco montañistas del Limarí alcanzan la cumbre del Tulahuén a 3.469 metros de altura