TRAS AÑOS DE SEQUÍA
Embalses recuperados: ¿Cuánto durará el respiro en la Región de Coquimbo?
Las lluvias de este año dieron un respiro a la Región de Coquimbo tras años de sequía, ya que al 21 de octubre, los embalses Corrales, El Bato y Culimo, en Choapa, se encontraban al 100% de su capacidad y en vertimiento, al igual que Recoleta y Cogotí, en Limarí.
En esta última provincia, La Paloma, Recoleta, Cogotí y Valle Hermoso pasaron de almacenar 66,56 millones de metros cúbicos el 13 de julio a 780,73 millones al 16 de octubre, cuando La Paloma alcanzaba el 70% de llenado. En Elqui, según datos de la DGA al día 21 de septiembre, situaban a Puclaro en un 39%, con 82,3 millones de metros cúbicos, y a La Laguna en un 30%, con 11,3 millones.
En ese escenario se abre una pregunta clave: ¿cuánto podrían durar las reservas si vuelve un invierno seco?
Al ser consultado por esto, Alex Cortés Flores, ingeniero repartidor de la Junta de Vigilancia del Río Elqui, destacó que “la situación es totalmente distinta, ya que hoy tenemos al Embalse Puclaro con 51%”.
El ingeniero también señaló que “hoy las condiciones del eje del río son un poco precarias, pero estamos trabajando para poder asegurar el agua a los regantes, que son nuestros principales usuarios, entre los que se incluye a la Sanitaria Aguas del Valle, que abastece a la ciudad La Serena y Coquimbo, y con quienes se firmó un convenio de trabajo conjunto de aquí al 2030”.
“El panorama es alentador, porque tenemos la tranquilidad de poder desarrollar 10 años más de agricultura”, agregó.
Sin embargo, Cortés hizo hincapié en que “debemos cuidar el recurso y seguir en un trabajo conjunto entre los privados y las autoridades, para tener una mejor infraestructura hídrica”.
Por su parte, el presidente de la Junta de Vigilancia del Río Hurtado y sus Afluentes, Hugo Miranda, detalló que “estimamos que el agua de las lluvias y los deshielos durarán dos períodos. En cuanto a los embalses del Limarí - La Paloma y Recoleta- tenemos planificada una distribución de entre cinco y seis años”.
“Sabemos lo que es quedarnos sin agua, por lo tanto, la idea es mantener las plantaciones que tenemos y quizás se pueda sembrar legumbres, porque requieren de períodos cortos”, añadió.
Ahondando en esto, Miranda recalcó que “estamos contentos, pero estamos en una sequía húmeda, porque nuestros canales fueron afectados cuando los ríos se salieron de sus cauces y por lo tanto, no podemos regar. Ante esa emergencia estamos trabajando con recursos propios, pero es urgente que la autoridad no llegue tarde”, remató.
Asimismo, Luis Lohse, primer director de la Junta de Vigilancia del Río Choapa, sostuvo que “nuestra cuenca es nival, así que si tenemos una buena cantidad de nieve y no tenemos las altas temperaturas del verano pasado, y sumamos lo del Embalse Corrales, al menos tenemos garantizadas dos temporadas”.
En cuanto a la distribución actual, Lohse puntualizó que “tenemos aprobada una prorrata del 100%. Hoy tenemos entre 16.000 y 18.000 litros por segundo en el río, y podemos entregarlos, pero con la temporada de deshielo podríamos tener 34.000 o de 30.000 litros por segundo para arriba y eso trae mucho barro, generando problemas en las bocatomas”.
Además de esto, Lohse insistió en que “si bien contamos con un embalse de 50 millones, estamos peleando para que se construya uno de cabecera, para ahorrar agua y garantizar la buena distribución a toda la cuenca”.
Napas pendientes
El Secretario Regional Ministerial de Obras Públicas de la Región de Coquimbo, Cristián Smitmans, también se refirió a este nuevo escenario, asegurando que “la recuperación de nuestros embalses es una buena noticia para la región, pero no significa que las napas subterráneas, fundamentales para el abastecimiento de los Servicios Sanitarios Rurales (SSR), se hayan recuperado automáticamente”.
“Por eso, aunque hoy observamos una mejor disponibilidad de agua superficial, todavía existen sectores donde los pozos no han recuperado sus niveles habituales y continúan presentando dificultades para asegurar un abastecimiento permanente”, indicó.
El Seremi también dio a conocer que se encuentran ejecutando obras de conservación de emergencia para recuperar y mejorar el funcionamiento de los SSR de la región y aunque en Manquehua, Soruco, El Huacho y Quilitapia, en Combarbalá, persisten dificultades de abastecimiento por la disponibilidad de fuentes y las condiciones de infraestructura, para estas localidades se impulsó el Sistema Colectivo del Embalse Valle Hermoso, que busca dar mayor estabilidad al suministro y reducir la dependencia de fuentes individuales.
Cuatro años lluviosos en tres décadas
Sobre la seguridad hídrica, el director del Laboratorio PROMMRA y del Consorcio Centro Tecnológico del Agua Quitai Anko y académico de la USerena, Pablo Álvarez, explicó que “estamos agregando un cuarto año lluvioso importante al total de la estadística de 30 años: el año 1997, el año 2002, el año 2015 y el año 2026. El resto de los años de este periodo ha estado distribuido entre años muy secos y años normales o dentro del promedio”.
Ante esto, el académico enfatizó que “el efecto sobre la seguridad hídrica en el corto plazo, por supuesto que contribuye, pero en el concepto del largo plazo, el efecto es mínimo”.
Pese a que el experto destacó los avances para asegurar el consumo humano mediante decretos de escasez y acuerdos de redistribución, hizo hincapié en que “se debería activar la responsabilidad tanto privada como pública en el monitoreo de los consumos de aguas subterráneas y de las aguas superficiales. Que esté establecida a través del monitoreo de extracciones efectivas que ha implementado la Dirección General de Aguas”.