en la Atención Primaria
La Serena impulsa una experiencia pionera en Chile al integrar mindfulness y compasión
La médica de familia Daniela Rojas Campos impulsa una estrategia comunal de mindfulness y compasión en la Atención Primaria de Salud (APS) de La Serena. Con el respaldo del Departamento de Salud Municipal, la iniciativa integra prácticas de atención plena y compasión en un trabajo orientado a la promoción de la salud y al fortalecimiento de los vínculos comunitarios.
El apoyo municipal ha permitido avanzar en la organización y continuidad de esta estrategia, articulando actividades grupales, seguimiento y evaluación. La propuesta busca fortalecer los recursos de las personas para cuidar su bienestar y promover su participación activa en la construcción de comunidades que se acompañan y se cuidan.
Según el equipo impulsor, esta es la primera experiencia en Chile que incorpora programas de mindfulness y compasión como una prestación formal y articulada en una red comunal de atención primaria. A juicio de la Dra Rojas, el carácter pionero “se sitúa en esta forma de integración: una estrategia organizada, con derivación desde los centros de salud, un programa de sesiones, seguimiento y evaluación. Así, los talleres forman parte de una respuesta sostenida en la red de APS, con continuidad y vinculación con los equipos de salud. El programa utiliza intervenciones complementarias basadas en mindfulness y compasión, sustentadas en evidencia científica que respalda su potencial para contribuir al bienestar emocional y a la reducción de síntomas de ansiedad, depresión y estrés. Esta evidencia fundamenta el uso de las herramientas; las evaluaciones locales, por su parte, permiten observar la evolución de quienes participan y orientar la mejora de la estrategia. Y en eso hemos visto progresos en los pacientes, lo que nos tiene muy contentos como equipo”.
Cabe destacar que la iniciativa se desarrolla en coherencia con el Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria (MAIS), que orienta el trabajo de la atención primaria y reconoce a las personas en su contexto familiar y comunitario. Desde esta mirada, la promoción de la salud y la participación de la comunidad forman parte del cuidado integral.
Asimismo, la estrategia incorpora un enfoque salutogénico, centrado en los recursos y capacidades que permiten generar y mantener la salud. Desde la medicina familiar, esto se traduce en reconocer las fortalezas de las personas y sus comunidades, favorecer su autonomía y fortalecer las redes de apoyo y el cuidado compartido.
El programa contempla ocho sesiones presenciales de dos horas y media, que abordan la conciencia corporal, la regulación emocional y el cultivo de la autocompasión. Está dirigido a personas que presentan estrés, síntomas de ansiedad o depresión, o sobrecarga psicosocial. La derivación desde los centros de salud considera criterios de inclusión, registro de asistencia y evaluaciones antes y después del programa.