DE LA SERENA AL MIT:
Startup local de biotecnología llega al corazón de la innovación en Boston
En los pasillos del Cambridge Innovation Center (CIC), a solo pasos de los laboratorios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el pulso del desarrollo científico global no se detiene. En este polo internacional donde convergen emprendimientos tecnológicos, capitales de riesgo y patentes de última generación, la delegación chilena suele caracterizarse por una marcada concentración de proyectos gestados en la Región Metropolitana. Sin embargo, en la presente versión del programa ChileMass Emprende —iniciativa impulsada por la Fundación ChileMass junto a Corfo—, una propuesta nacida en el norte chico destaca como el único exponente de la zona norte del país.
Se trata de TACHI, startup biotecnológica nacida en el Valle de Elqui y liderada por su COO (Chief Operating Officer), el joven emprendedor serenense Felipe Araya. Su presencia en Boston marca un hito de descentralización para el ecosistema de innovación local, llevando tecnología desarrollada y testeada en la Región de Coquimbo a validarse directamente ante mentores, investigadores y fondos de inversión en la capital mundial del conocimiento.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA ROMPER EL TECHO DE LA BIOTECNOLOGÍA
Si bien la capacidad de las microalgas de agua dulce para regenerar el suelo y devolverle su vitalidad microbiana se conoce desde hace tres décadas, su aplicación a gran escala sufría un freno económico insuperable: el medio de cultivo sintético necesario para su desarrollo utilizaba reactivos químicos tan costosos que volvían el producto inaccesible para los agricultores.
Según palabras del propio emprendedor, Felipe Araya, la gran innovación de Tachi consistió "en romper esa barrera mediante el desarrollo de fotobiorreactores con tecnología propia optimizados mediante inteligencia artificial. Este avance en ingeniería e IA nos permitió escalar el cultivo de microalgas de forma altamente eficiente, logrando una reducción de costos de producción de casi un 80%. Con esto democratizamos una tecnología antes prohibitiva, volviéndola viable, rentable y escalable no solo para la gran agricultura mundial, sino para cualquier agricultor que busque mejorar ostensiblemente su suelo y sus cultivos a una fracción del precio tradicional. Hacer que la biotecnología de punta sea accesible para la mayoría es el propósito central de nuestra startup".
UNA VITRINA GLOBAL PARA LA CIENCIA REGIONAL
A través de soluciones profesionales como Revitalis Chlorella Ultra Concentrado y líneas de enraizamiento con fitohormonas aplicables directamente al riego, la tecnología de Tachi no solo recupera la estructura biológica del suelo y mejora la retención de agua frente al estrés hídrico, sino que también abre camino en modelos de captura y almacenamiento de carbono (BICRS).
Cabe destacar que la agenda de la delegación en Massachusetts incluye trabajo directo en MassChallenge, presentación de proyectos ante el MIT Chile Club (Chile Pitch Night) y mentorías estratégicas enfocadas en el escalamiento internacional. Para Tachi, cuya tecnología ha sido puesta a prueba en terrenos agrícolas locales y zonas áridas del norte chico, esta vitrina confirma que la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico formulados desde La Serena cuentan con el estándar técnico necesario para dialogar con los principales centros de innovación del planeta.
En ese sentido, desde el epicentro del ecosistema emprendedor de Boston, Araya hace un llamado directo al talento de las regiones de Chile: "Estar acá valida que desde nuestras regiones se puede hacer ciencia de impacto global. A veces desde provincia uno tiende a ver los grandes centros de innovación como algo ajeno o inalcanzable, pero la verdad es que el rigor científico y las ideas disruptivas no dependen del código postal. Hay que atreverse, salir a mostrar lo que estamos creando en nuestros territorios y dar el salto sin complejos, porque el mundo está buscando exactamente las soluciones que hoy estamos desarrollando desde el norte de Chile".