ENTRENAMIENTO
¿Por qué el peso no es el único indicador de tu progreso físico?
Cuando una persona se inicia en un plan de entrenamiento y mejora su alimentación, es habitual que espere ver cambios inmediatos en su peso al subirse a la balanza. Sin embargo, en muchos casos, esta variación no siempre se observa, lo que puede generar frustración o la sensación de que los esfuerzos no rinden frutos.
Expertos en nutrición y actividad física advierten que el peso corporal, por sí solo, ofrece una perspectiva limitada sobre las transformaciones que experimenta el organismo. Dos individuos pueden pesar lo mismo, pero presentar composiciones corporales muy distintas, influenciadas por la cantidad de masa muscular y grasa corporal que poseen.
“El peso es un dato, pero no necesariamente refleja por sí solo la evolución de una persona. Cuando comenzamos a entrenar, podemos generar cambios en nuestra composición corporal, como aumentar masa muscular, sin que eso se traduzca necesariamente en una gran variación en la balanza”, explica Fúlvia G. Hazarabedian, nutricionista de Bio Ritmo.
La combinación de ejercicio y una dieta adecuada puede conducir a una modificación en la composición corporal. Es posible, por ejemplo, disminuir el porcentaje de grasa y, al mismo tiempo, desarrollar masa muscular, manteniendo el peso relativamente estable. Por esta razón, enfocarse únicamente en los kilos registrados en la balanza puede ocultar otros avances significativos.
Existen otros indicadores más completos para evaluar el progreso. La forma en que la ropa se ajusta, las variaciones en las medidas corporales (como el perímetro de cintura), un aumento en la fuerza o resistencia, y una mejor recuperación post-ejercicio, son señales claras de evolución. La nutricionista Hazarabedian subraya que:
“Si alguien logra aumentar las cargas que utiliza, realizar ejercicios que antes le costaban o terminar una sesión con una mejor capacidad física, también estamos frente a avances. El problema aparece cuando reducimos todo ese proceso a un único número”.
Para tener una visión más precisa del progreso, los especialistas recomiendan considerar diversos factores en conjunto: la composición corporal (proporción de masa muscular y grasa), las medidas corporales, el rendimiento (levantar más peso o completar más repeticiones), la recuperación y energía (sentirse con más vitalidad), y cómo se percibe el funcionamiento del cuerpo en actividades cotidianas, aspectos que la balanza no puede registrar.
Fuente: BioBioChile