Este sábado se celebrará

El origen de Halloween y como llegó al país

Aunque sus raíces se remontan a más de dos mil años en Irlanda, la denominada Noche de Brujas cruzó el Atlántico y llegó a Chile de la mano de la influencia estadounidense. En la zona, disfraces, dulces y recorridos por los barrios se han convertido en parte de esta celebración.
viernes 30 de octubre de 2026

Cada 31 de octubre, las calabazas, los disfraces y las decoraciones alusivas al terror comienzan a tomarse calles, viviendas y locales comerciales. Halloween, también conocida como la Noche de Brujas, es hoy una celebración extendida en distintos países, pero sus orígenes se encuentran muy lejos de la tradición que actualmente conocemos.

Su historia se remonta a más de dos mil años, cuando los antiguos pueblos celtas de Irlanda celebraban Samhain, una festividad que marcaba el término de las cosechas y el comienzo del invierno. Según sus creencias, durante esa noche se estrechaba la conexión entre el mundo de los vivos y los muertos, por lo que encendían hogueras y utilizaban disfraces para ahuyentar a los espíritus.

Con el paso del tiempo, estas costumbres se mezclaron con las tradiciones cristianas de la víspera de Todos los Santos, conocida en inglés como “All Hallows' Eve”, expresión de la que posteriormente derivó la palabra Halloween.

Su versión moderna tomó fuerza en Estados Unidos durante el siglo XIX, especialmente con la llegada de inmigrantes irlandeses y escoceses. Allí se incorporaron elementos como las calabazas talladas, los disfraces y el popular recorrido infantil por las casas para pedir dulces. Posteriormente, el cine y la televisión contribuyeron a expandir esta celebración por distintos rincones del mundo.

Su llegada a Chile y la Región de Coquimbo

En Chile, Halloween comenzó a tener presencia durante las últimas décadas del siglo XX. Inicialmente estuvo vinculada a colegios internacionales y familias extranjeras, pero hacia fines de los años 90 comenzó a masificarse, impulsada por el comercio, las fiestas temáticas y la influencia de la cultura estadounidense.

En la Región de Coquimbo, esta tradición también encontró espacio, especialmente en las celebraciones familiares y actividades organizadas en barrios y establecimientos educacionales.

Así, una celebración nacida de antiguas creencias europeas terminó transformándose en una instancia recreativa que, cada octubre, reúne a niños y adultos en torno a disfraces, dulces y actividades inspiradas en el misterio y el terror.