EXPRESARON INQUIETUD POR EL ASUNTO

FENATS advierte que retraso del nuevo hospital de Coquimbo profundizaría crisis asistencial

Mauricio Ugarte, presidente regional del gremio, manifestó la preocupación de los trabajadores por la controversia técnica que mantiene la concesionaria con el MOP y que podría extender en cerca de un año los plazos de construcción del nuevo recinto. El dirigente sostuvo que la demora impactaría directamente en un hospital que ya enfrenta problemas de infraestructura, déficit de capacidad instalada y una creciente presión asistencial.
Desde la FENATS recordaron que desde hace años la comunidad hospitalaria ha manifestado reparos a la decisión de implementar el nuevo recinto de manera gradual una vez concluida la obra. (Foto: El Día)
Desde la FENATS recordaron que desde hace años la comunidad hospitalaria ha manifestado reparos a la decisión de implementar el nuevo recinto de manera gradual una vez concluida la obra. (Foto: El Día)
sábado 31 de octubre de 2026

La incertidumbre en torno a la construcción del nuevo hospital de Coquimbo encendió las alarmas entre los trabajadores del principal recinto de salud de la región.

Desde la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (FENATS), su presidente regional, Mauricio Ugarte, expresó la preocupación existente por la controversia técnica que mantiene la empresa concesionaria con el Ministerio de Obras Públicas, situación que será analizada por el Panel Técnico de Concesiones a mediados de noviembre y que podría traducirse en un nuevo retraso para una obra considerada estratégica para la Región de Coquimbo.

Según explicó el dirigente, el problema surge a raíz de observaciones y discrepancias que la concesionaria ha planteado respecto al desarrollo del proyecto, antecedentes que, de prosperar, podrían significar una extensión cercana a un año en el calendario de construcción. Para los trabajadores, la situación resulta especialmente compleja porque se suma a las dudas ya existentes respecto de la puesta en marcha gradual que tendría el nuevo establecimiento una vez terminadas las obras.

"Queremos dejar de manifiesto la preocupación de toda la comunidad hospitalaria. Ya existía inquietud porque se nos informó que el nuevo recinto comenzaría a operar de manera progresiva una vez entregada la infraestructura. Si ahora además se agrega un retraso en la construcción, la incertidumbre crece todavía más", afirmó Ugarte.

Sin embargo, la preocupación de los trabajadores no se limita únicamente a la posibilidad de una nueva demora en la construcción. Ugarte recordó que desde hace años la comunidad hospitalaria ha manifestado reparos a la decisión de implementar el nuevo recinto de manera gradual una vez concluida la obra, proceso que, según los antecedentes manejados por FENATS, podría extender durante varios años la entrada en régimen total del establecimiento.

"Nunca estuvimos de acuerdo con esa gradualidad. Lo que necesita la comunidad es un hospital funcionando plenamente, con más camas, más pabellones y más especialidades. No conocemos con claridad cómo se implementarán los servicios ni cuánto tiempo tomará completar ese proceso", sostuvo el dirigente.

Complejo escenario actual

El representante gremial recordó que originalmente el proyecto fue presentado como una solución destinada a responder a las necesidades de una población usuaria en constante crecimiento. Sin embargo, advirtió que las sucesivas postergaciones terminan afectando directamente tanto a los pacientes como a los trabajadores del actual Hospital San Pablo de Coquimbo.

Y es que, según señaló, el recinto enfrenta actualmente una realidad compleja, marcada por la alta demanda de atención, la saturación de los servicios de urgencia y las limitaciones de infraestructura para responder adecuadamente al aumento de pacientes.

"Hoy el hospital está funcionando con una capacidad instalada que claramente ya no da cuenta de las necesidades que tiene la comunidad. Tenemos problemas en las urgencias, dificultades para responder oportunamente a la demanda asistencial y además varios servicios funcionando fuera del establecimiento, en módulos o dependencias externas. Todo eso repercute en la calidad de la atención y en las condiciones laborales de los funcionarios", sostuvo.

Ugarte afirmó que la preocupación trasciende la construcción de un edificio y apunta a las consecuencias concretas que tendría cualquier postergación en la incorporación de nuevas camas, pabellones, especialidades médicas y prestaciones que deberían llegar junto al nuevo recinto hospitalario. "Cuando se retrasa el hospital no solamente se retrasa una construcción. También se posterga la posibilidad de ampliar la capacidad quirúrgica, de incorporar nuevas prestaciones, de contar con más especialistas y de entregar una mejor respuesta a una población que sigue creciendo", indicó.

El presidente regional de FENATS cuestionó además que un proyecto desarrollado bajo el sistema de concesiones acumule plazos tan extensos. A su juicio, uno de los principales argumentos utilizados para impulsar este tipo de iniciativas era precisamente acelerar la ejecución de infraestructura pública de alta complejidad. "El hospital concesionado se presentó como una alternativa que permitiría construir más rápido. Sin embargo, la sensación que existe hoy es que la comunidad ha esperado durante años una solución que sigue sin concretarse. La pregunta legítima es cuál es la diferencia con otros mecanismos si finalmente los tiempos terminan siendo igualmente extensos", señaló.

Otro de los puntos que preocupa a los trabajadores tiene relación con el funcionamiento actual del hospital y las exigencias que enfrenta su equipo directivo. En ese contexto, Ugarte se refirió al término del período de Alta Dirección Pública del director del recinto, proceso que culminaría durante noviembre.

Según explicó, desde la organización existe inquietud por los argumentos que se han entregado respecto al desempeño del establecimiento, particularmente cuando algunos de los indicadores cuestionados estarían directamente vinculados a limitaciones estructurales y no necesariamente a decisiones de gestión.

"Nos parece contradictorio evaluar al hospital bajo estándares normales cuando todos sabemos que está operando bajo condiciones extraordinarias. Hay metas sanitarias que son difíciles de cumplir si no existe la infraestructura suficiente, si faltan camas o si la presión asistencial supera ampliamente la capacidad disponible", argumentó.

El dirigente agregó que los trabajadores comparten gran parte de las críticas que habitualmente realiza la comunidad respecto de los tiempos de espera y la calidad de la atención, pero advirtió que muchas de esas dificultades encuentran su origen en un problema estructural que se arrastra desde hace años.

"A ningún funcionario le agrada trabajar en un contexto donde los usuarios manifiestan permanentemente su descontento. Nosotros queremos entregar una atención de calidad, pero para eso también se necesitan condiciones adecuadas. Hace mucho tiempo que venimos planteando que el hospital requiere una ampliación urgente de su capacidad operativa", enfatizó.

Finalmente, Ugarte llamó al Ministerio de Obras Públicas, al Ministerio de Salud y a las autoridades regionales a involucrarse activamente en la resolución de las diferencias que mantienen en suspenso el cronograma del proyecto. "Este no es solamente un problema de los trabajadores ni del hospital. Es una situación que afecta a toda la región. Por eso creemos que las autoridades y los distintos actores políticos y sociales deben comprometerse para acelerar las soluciones y garantizar que la comunidad pueda contar cuanto antes con la infraestructura sanitaria que necesita", concluyó.

Mientras el Panel Técnico de Concesiones prepara la revisión de los antecedentes durante noviembre, la preocupación entre los trabajadores sigue creciendo. La posibilidad de una nueva demora en la construcción del nuevo Hospital de Coquimbo, sumada a las dudas sobre la gradualidad de su puesta en marcha, amenaza con extender la espera por una infraestructura que muchos consideran clave para enfrentar los desafíos sanitarios de una región en constante crecimiento.